domingo, 30 de octubre de 2016

Víctimas de la moda.

Publicado el 27 dic. 2012
Documental del 2011 sobre la producción textil en el mundo.

Fuente  Canal de Youtube  larrambla




El líder contra la explotación infantil que incomoda a las grandes multinacionales

Ehsan Ullah Khan, la figura que encabeza la lucha contra el trabajo de los más pequeños, ha estado recientemente en Gran Canaria 
Este pakistaní asegura que el 100% de la producción de Zara en Asia se sustenta con mano de obra infantil
El año pasado se desplazó a Arteixo para entrevistarse con Pablo Isla y preguntarle por la situación de las industrias que trabajan con niños




Ehsan Ullah Khan fundó el Frente de Liberación del Trabajo Forzado y la Marcha Global para eliminar la esclavitud infantil

“El 100% de la producción de Zara en Asia es trabajo infantil”, confiesa Ehsan Ullah Khan, el líder pakistaní contra la esclavitud de niños y niñas que ha estado recientemente en Gran Canaria invitado por el Ayuntamiento de Santa Lucía para conmemorar el 25 aniversario del Espal. Encabeza un movimiento a nivel mundial que denuncia el trabajo forzoso que padecen 400 millones de niños en el mundo. Khan lleva tiempo centrando su combate, su batalla “personal” en Inditex, la multinacional española que ha incrementado sus beneficios en un 5% en 2014 pero que según Khan, mantiene a miles de menores cosiendo en industrias que forman parte del abrupto tejido de subcontratas que se expanden principalmente por Asia.
El año pasado, este pakistaní se desplazó a Arteixo para entrevistarse con Pablo Isla, presidente del gigante textil, pero "no me quiso recibir y envió a un responsable de la empresa”, recuerda Ullah Khan. Ese día, le cuestionó al directivo por qué no trasladaba las industrias a España, un país azotado por la crisis económica y un alto nivel de desempleo. “Su respuesta fue que los españoles son unos vagos que no quieren trabajar”.
Ullah Khan llegó por casualidad a convertirse en uno de los referentes mundiales contra la esclavitud infantil. Era periodista y trabajaba en un diario local, pero en 1967 se cruzó con un chico de 18 años, esclavo, con los ojos llenos de lágrimas apostado a un lado de la carretera. “Quise ayudarle, le dije que él era libre como cualquier otra persona que nace en otra parte del mundo, pero él solo quería morirse”. En este instante decidió emprender su lucha, fundó el Frente de Liberación del Trabajo Forzado, que lo llevó a prisión y a sufrir varios intentos de asesinato. Desde 1995 vive “forzosamente” en el exilio en Suecia sin posibilidad de poder regresar a su tierra. En el país nórdico creó el movimiento Marcha Globaldesde donde articula la lucha para erradicar la explotación  infantil con políticas de educación. Khan ha logrado que cinco empresas de Pakistán cierren sus instalaciones y la liberación de cientos de niños.
Un menor que trabaja en una fábrica de Pakistán, de Camboya o de Bangladesh entra a las 4 de la mañana y sale a las 6 de la tarde. Los horarios rondan entre las 10 y las 16 horas  y el salario no supera los 2€ al día. Las industrias de ropa, alfombras, fútbol o de material médico se sustentan con el trabajo de menores que son vendidos a las mafias o a las empresas por sus propios padres. “Comprar un niño en Pakistán es muy barato y una vez que lo has hecho, puedes hacer con él lo que quieras”. Así le sucedió a Iqbal Masih, vendido por su madre cuando tenía cinco años a cambio de 600 rupias (12 €). Masil comenzó a trabajar en una fábrica de alfombras persas destinadas al mercado occidental donde además era maltratado y despojado de todos sus derechos. Con 10 años se cruzó en su camino el Frente del Ullah Khan quien consiguió liberarlo y convertirlo en una figura contra la esclavitud de los niños. Después de un viaje a Estados Unidos, la mafia lo asesinó cuando tenía 12 años. 
“Por eso siempre digo que no compren en empresas como Zara, Mango, Ikea o H&M, porque con el dinero que les entregas, ellos compran 5 esclavos más”. Khan sostiene que los gobiernos y grandes multinacionales son cómplices de este entramado que saca partido de los oprimidos y los convierte en mano de obra barata. “Este es un gran problema político, social, económico y militar pero a ninguno de ellos les interesa cambiar el sistema”.

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Exclusivo BBC: los refugiados sirios que son explotados en fábricas de Turquía que producen para famosas marcas de ropa como Zara y Mango.


  • 25 octubre 2016
Decenas de menores fueron encontrados por la BBC en talleres textiles en Estambul
Trabajan más de doce horas y ganan mucho menos que los demás.
Panorama, el programa de investigación de la BBC, descubrió que refugiados sirios, entre ellos menores de edad, son explotados en fábricas que producen ropa para reconocidas marcas como Mango, Zara, Marks and Spencer y Asos.
Es la dura realidad de decenas de sirios que abandonaron su país huyendo de la guerra y residen en Turquía en condiciones precarias.
Todas las marcas involucradas negaron responsabilidad y señalaron que monitorean cuidadosamente sus cadenas de producción y proveedores.
Añadieron que no permiten la explotación de refugiados ni de menores.
Sin embargo Panorama encontró y conversó con decenas de trabajadores sirios que son empleados de manera ilegal en talleres textiles.
Para la realización del reportaje se utilizó una cámara escondida.

Como un pedazo de tela...

La investigación de Panorama también encontró a cuatro menores de edad sirios trabajando en un taller que produce ropa para Marks and Spencer y la cadena Asos.
Refugiados adultos también fueron hallados produciendo ilegalmente en fábricas que confeccionan jeans para las marcas Mango y Zara.
Etiquetas de Marks and Spencer fueron encontradas en una fábrica en Turquía.

De acuerdo a los testimonios recogidos, estas personas ganan un poco más de US$1 por hora, cifra que está muy por debajo del salario mínimo en Turquía.
Un intermediario les realiza los pagos en la calle, casi en la clandestinidad.
Uno de los refugiados le relató a Panorama los maltratos que reciben en esas fábricas.
"Si algo le pasa a un sirio, se deshacen de él como un pedazo de tela".
El trabajador menor en una de las fábricas visitadas tenía 15 años y trabajaba más de 12 horas diarias planchando ropa que después tiene que ser enviada a Reino Unido.

Inaceptable

Consultada por la BBC, la compañía Marks and Spencer aseguró que en sus inspecciones no se encontró un solo refugiado sirio en su cadena de suministro.
Un vocero de la compañía afirmó que los hallazgos de Panorama son "extremadamente serios" e "inaceptables para Marks and Spencer".
La empresa sostiene que otorga empleo legal y permanente a cualquiera de los sirios que trabaja en sus fábricas.
"Todos nuestros proveedores están contractualmente obligados a seguir nuestros principios globales de abastecimiento, que incluyen lo que esperamos y exigimos a ellos y su trato de los trabajadores", señaló el vocero,
La marca Asos negó tener responsabilidad en la explotación de refugiados sirios en Turquía.

Sin embargo, hay quienes sostienen que las compañías no hacen lo suficiente para detener los problemas revelados por Panorama.
Danielle McMullan, del Centro de Derechos Humanos y Negocios de Londres, una organización que investiga casos de explotación laboral en alrededor de 6.000 compañías del mundo, afirma que marcas como las involucradas en la investigación no entienden que tienen responsabilidades.
"No es suficiente decir que no saben nada al respecto y negar las faltas".
"Ellos tienen la responsabilidad de supervisar dónde se están realizando sus ropas y en qué condiciones se fabrican", concluyó McMullan.

"Sueldos irrisorios"

Mucha ropa se hace ahora en Turquía ya que está cerca de Europa y por ello puede lidiar con pedidos de última hora.
Esto permite a los comerciantes tener los nuevos diseños en sus tiendas más rápidamente que si se fabricaran en otros lugares.
Pero Turquía se ha convertido en un lugar difícil para hacer negocios.
La explotación laboral en ese país va en aumento después de la llegada de casi tres millones de refugiados sirios.
La mayoría de los recién llegados no tienen permiso de trabajo y muchos de ellos son empleados ilegalmente en la industria textil.
Refugiados sirios también trabajan en la elaboración de jeans para Mango y Zara
El periodista de Panorama Darragh MacIntyre conversó con decenas de trabajadores sirios que se encuentran en situación de explotación.
"Ellos hablan de sus salarios irrisorios y condiciones de trabajo terribles. Saben que están siendo explotados, pero también saben que nada pueden hacer al respecto".
Panorama ingresó en un taller en Estambul en el que varios niños sirios eran explotados.
Una prenda de Asos fue encontrada en el mismo lugar.
Consultada al respecto, Asos reconoció que ese taller elabora ropa para su marca, pero no es una fábrica "aprobada" por la cadena.
Desde entonces, la compañía en sus inspecciones encontró 11 adultos y tres menores sirios.
La BBC utilizó una cámara escondida para encontrar a sirios explotados en fábricas de ropa en Turquía.
Asos señaló que los menores hallados recibirán apoyos financieros para que puedan ingresar a la escuela.
Los refugiados adultos recibirán un sueldo hasta que puedan encontrar un trabajo legal.
Un portavoz de la compañía señaló a Panorama que se pusieron en marcha programas de recuperación "a pesar del hecho de que la fábrica (donde fueron encontrados los sirios) no tiene nada que ver con Asos".

Químicos peligrosos

Panorama también encontró refugiados sirios que trabajan 12 horas al día en una fábrica de jeans para Mango y Zara.
Los refugiados se encargaban de rociar peligrosos productos químicos para blanquear los pantalones de mezclilla.
Alrededor de tres millones de sirios llegaron a Turquía huyendo de la guerra.
La mayoría de los trabajadores ni siquiera llevaba puesto un barbijo.
Mango reportó que la fábrica hacía de subcontratista sin su conocimiento.
En una inspección posterior no se encontró ningún trabajador sirio.
Mango dijo que sus trabajadores se encuentran "en buenas condiciones a excepción de algunas medidas de seguridad personales".
La empresa matriz de Zara, Inditex, le dijo a la BBC que sus inspecciones de fábricas son una "forma muy eficaz de seguimiento y de mejora de las condiciones laborales".
Zara detectó incumplimientos significativos en una auditoría en junio y otorgó a la fábrica involucrada hasta diciembre para hacer las mejoras requeridas.
Mira el programa de Panorama sobre los refugiados sirios que son explotados en fábricas de Turquía (en inglés).
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Bangladesh - Cuero Tóxico.
Africa - Víctimas del Algodón. - Del Glamour a la Esclavitud.
India. - Esclavismo Infantil.

Diez Métodos de Control Mental:
http://conocimientodemisersuperior.blogspot.cl/2016/08/diez-metodos-de-control-mental.html

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La fundación Leia ha analizado una veintena de muestras. El dimetilfumarato ha causado reacciones y alergias en la piel a centenares de afectados 


14.04.10 - 02:29 -


El dimetilfumarato, un fungicida altamente tóxico usado como antimoho en textil, calzado y sofás, sigue presente en los comercios del País Vasco. A pesar de las alertas, de las prohibiciones de su comercialización hechas por el Ministerio de Sanidad y la UE y de la retirada masiva de productos todavía hay zapatos, bolsos y muebles a la venta que utilizan bolsas con esta sustancia, en lugar de los saquitos de gel de sílice, que se emplean habitualmente para absorber la humedad.
Un análisis realizado por la Fundación Leia, un centro de la red vasca de tecnología con sede en Vitoria, ha encontrado dimetilfumarato en una de cada tres bolsas de sílice analizadas. La sustancia ha provocado a centenares de personas de toda España graves alergias en la piel, erupciones, irritaciones y quemaduras de las que no se han librado consumidores de Gipuzkoa.
La Asociación Nacional de Afectados por el dimetilfumarato, Andafed, entregó en marzo una veintena de muestras de bolsitas recogidas por distintos comercios de Vitoria. «Entramos en tiendas de ropa, de bolsos, de zapatos, de muebles... Evitamos los bazares chinos», explica Marga Santamaría, afectada e impulsora de Andafed, en alusión a la «relación tradicional que se ha realizado del dimetilfumarato con los comercios chinos».
Los resultados de los análisis se conocieron ayer. Según explica Jesús Torrecilla, químico director del Laboratorio de Leia y de dos departamentos de I+D, «hemos hallado dimetilfumarato mezclado con silicagel en una de cada tres bolsitas analizadas».
Torrecilla se lamenta de que el análisis se haya realizado con fondos propios de la Fundación y sin el apoyo de ninguna institución. «Si hubiera financiación, el estudio podría haber sido más exhaustivo ya que las muestras no las recogimos directamente nosotros, sino la asociación de afectados. Convendría seguir investigando», explica. Andafed enviará el informe del Leia tanto al Departamento de Sanidad del Gobierno Vasco, que engloba a Consumo, como al Ministerio y los partidos políticos.
«Indignados»
La asociación de afectados mostró ayer su «indignación» por el hecho de que siga habiendo bolsas tóxicas en comercios del País Vasco. «Está claro que los controles aduaneros están fallando», explica Santamaría. La impulsora de Andafed reclamó una vez más que se realice una campaña informativa a los consumidores. «No podemos seguir callados porque es un producto que hace daño», asegura.
La alarma por el dimetilfumarato comenzó a finales de 2008, tras detectarse los primeros casos de alergias en la piel. El producto, detectado principalmente en mercancías procedentes de China, fue prohibido tanto por el Ministerio de Sanidad y Consumo como por la UE, al estar considerado «como una sustancia nociva por vía dermal, irritante para la piel y causante de lesiones oculares graves». Según el ministerio, los productos expuestos al dimetilfumarato «presentan un riesgo grave para la salud de las personas». Por ello, quedó prohibida la entrada en el mercado comunitario de los productos de consumo que contengan la sustancia.
Tras las denuncias de los afectados, en la Comunidad Autónoma Vasca se inmovilizaron el año pasado cerca de 1.400 pares de calzado ante la sospecha de la presencia de dimetilfumarato. En la actualidad, el País Vasco continúa con una veintena de notificaciones de alertas de productos por esta sustancia. No obstante, en los últimos meses no se han realizado nuevas inmovilizaciones ni retiradas.

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