miércoles, 9 de noviembre de 2016

José Luis Sampedro - El adoctrinamiento mental en los niños por el sistema, peligra su libertad y capacidad de decidir.

Educados para no pensar:




  • La Educación en el Holograma Tierra.
  • Enviado el 03/10/2011 a las 17:03

    Apreciada Trinity,
    Creo que a todos en este tiempo, nos gustaría cambiar el plan de educación y metodología de estudio que se viene implementando tanto con los niños como en los jóvenes.

    Gran parte de la desolación y desorientación que padecen está influenciado fuertemente por este sistema de vida social y cultural que les ha tocado enfrentar como realidad. No podemos quedarnos con la idea de que han venido preparados para vivir educándose y formándose como personas dentro de la desinformación y desorientación social en la que ven como condición de vida normal.

    Llamo desinformación a la metodología que el sistema educacional emplea como formación cultural a la que estos jóvenes y niños deben enfrentarse día a día.

    Las escuelas no están haciendo un trabajo de educación constructiva sino más bien de formación desorientadora e inhibidora del coeficiente intelectual y cognitivo de los mismos. Tienden a reprogramarles las mente encerrándolos con ideas y conceptos basados en el tiempo – espacio, de alguna manera se trata de sucumbirlos en el antiguo patrón educacional que ha formado a la generación de los adultos de la que formamos parte.

    El que ellos piensen distinto, sientan distinto y se comporten desinhividamente, no significa que sean inmunes al dolor, al sufrimiento y desesperación.

    Esta generación de jovencitos siente que sus días dentro de una institución educativa más que ser formadora es la privación de su libertad creativa y altamente potencial. El que no sientan alegría por ir a la escuela no significa que no les interés el estudio y sus desarrollos, es que no pueden adaptarse ni amoldarse a todo aquello que prive y suprima la capacidad de sus condiciones cognitivas.

    Traen dentro de ellos, patrones genéticos reprogramables y asociables a los cambios sociales sin ser alterados en sus programaciones evolutivas. Este mundo les viene golpeando muy fuerte a través del sistema educativo y en algunos casos afectivo familiar.

    Amar y comprender a esta generación de jóvenes nos acercaría a ellos para guiarlos sin dañarlos. Nos implicaría pensar más en nosotros mismos y hacer un recorrido por nuestras vidas observando ¿cómo nos educaron? ¿cómo nos formaron? y ¿qué sistemas se utilizaron?

    Quizás comprenderíamos que lo que llevamos incorporados como patrones formativos son represiones convertidas en tabúes que han venido dañando la psiquis y al verdadero humano que llevamos incorporado, que en más de una oportunidad se debió postergar y anular a si mismo por el bienestar y dignidad familiar.

    Los actuales niños y jóvenes tienen otros códigos de comunicación, de entendimiento como de aprendizaje. En ellos el efecto del tiempo es un estado pasajero, donde el apremio y la postergación son tomados como esfuerzo y sufrimiento. Al tiempo lo establecen ellos. Les interesa como sistema de aprendizaje todo aquello que sea practico, estratégico y aplicable, les interesa la realidad actual no la vivida por que consideran que el pasado trae recuerdos y estos atrapan a las personas a vivir de por vida en una discontinua realidad donde ven que quedan atrapados en una sub-realidad llamada resentimiento.

    Han ingresado a este mundo con programas genéticos para ser aplicados con utilidad programacional para que desarrollen naturalmente su creatividad y dominio en sus facultades psíquicas como físicas.

    Vibracionalmente son diferentes a la generación de los adultos esto explica por qué ellos no pueden encajar en razonamientos y en sentimientos dentro de un patrón genético que perciben como antiguo.

    Cada vez que se dirigen a los adultos se topan generacionalmente y evolutivamente con dos visiones de la vida donde no existe la concordancia y en muchos casos la predisposición en llegar a un feliz acuerdo como entendimiento de ambas partes.

    Ambas generaciones están hablando al mismo tiempo en dos idiomas completamente distintos y distantes en cuanto a su codificación intelectual y cognitiva. Estos jóvenes no comprenden a nuestro intelecto y a los pensamientos que los gobiernan. No entienden el por que los adultos reviven sus pasados comparando sus vidas y poniéndolas como ejemplos lo que los lleva a olvidarse del tiempo presente.

    Cada vez que este dispositivo genético se active en los adultos y reflejen resistencia a flexibilizar sus pensamientos censurados por el temor, la rigidez y estructuración, ellos reaccionaran y protegerán vibratoriamente sus pensamientos ante aquellos encuentros donde sus espíritus sean debilitados y expuestos.

    Mucho de lo que para nosotros tiene valor e importancia, para ellos no la tiene porque saben desde su inteligencia y manera de decodificar la realidad pueden encontrar soluciones ingresándolas a través de sus cerebros y plasmarlas como realidades físicas y corpóreas dentro de esta sociedad y ambiente familiar.

    Aunque sean parecidas sus posiciones y posturas catalogadas como rebeldes y pragmáticas entre ellos mismos son distintos.

    Pueden solidarizarse, acompañarse y escucharse sin presentar pleitos ni rivalidades, esto ha ido llevándolos a valerse de códigos lingüísticos donde se explayen las condiciones genéticas que llevan incorporadas activándolas y aplicándolas para volver a recuperar el equilibrio y el sentido del por que están viviendo en este mundo.

    Algunos vuelven a recordar y otros tristemente pierden casi por completo sus memorias genéticas, quizás esto nos explique por qué los adultos discuten y enfrentan a sus hijos para que se alejen de amistades que son consideradas influencias negativas.

    Ellos presentan resistencia a las órdenes abocándose más aun a salvar a su propia generación que les está siendo el espejo de los primeros síntomas que llevaron al mundo de los adultos a entrar en la falta de sincronía en la que actualmente se encuentran viviendo.

    Para ellos los recuerdos son sucesos que quedaron en el pasado por lo tanto su presente se construye superando el acontecimiento analizándolo y razonándolo constructivamente no destructivamente. Para ellos vivir en el sufrimiento y sentimiento de pérdida es como contraer virus emocionales que terminan infectando y enfermando sus condiciones psíquicas y físicas.

    Hay rasgos muy particulares en ellos como el de trabajar cuando es necesario, el responder ordenes cuando ellos encuentran el momento, el estudiar y aprender lo que les útil e interesante donde pueden desplegarse a si mismos con su potencial creativo . Saben escuchar y observar a los adultos cuando sienten y ven que se dirigen hacia ellos con claridad y sin represión a sus sentimientos.

    Los docentes en general son conscientes de esta realidad sin embargo obligadamente deben regirse por una planificación dirigida si quieren conservar sus puestos. Hay docentes que realmente enseñan no tan solo por vocación sino atreves de sus sentimientos y alegría hacia el trabajo que realizan, estos docentes también vienen siendo arrastrados por la misma corriente vibratoria que afectan a estos jóvenes y con dolor perciben que este mundo para ellos es desbastador ante aquello que se les ha venido inculcando como patrón de vida normal.

    Estos docentes sienten impotencia de no poder hacer más de lo que se les permite caso contario empiezan a quedarse y a ser aislados del sistema educativo y de sus pares que no comparten sus criterios políticos como personales.

    El sistema educativo ha llegado a un límite donde la salida a su actual problema está en un recambio educacional y generacional, empezando por reconocer que las ideas como teorías que llevan impresas e impuestas como bases estructurales requieren ser flexibilizadas y ser adaptadas con nuevas planificaciones educativas donde el aprendizaje y su transmisión vayan acompañado de la compresión, afecto y respeto hacia la vida y al significado de lo que deberían hacer como labor constructiva.

    Desde allí se erradicaría la idea de que lo que hacen es un trabajo desgastador y cansador, solo así podrán llegar a entender que estos jóvenes lo que menos quieren es aprender a través del rigor, del castigo, desde la aprobación por calificaciones que demuestran sus rendimientos intelectuales más que sus condiciones humanas y físicas.

    Todo lo que ellos quieren es que se les permita existir con sus niveles de sensibilidad genética, desde aquí pueden activarse y valerse por si mismos alcanzando seguridad y dominio en sus comportamientos encaminados por sus razonamientos, esta condición en ellos es natural, algo que a los adultos les atemoriza porque ven que sus comportamientos ponen en peligro de extinción las costumbres que forzadamente debieron incorporar como prueba de obediencia y lealtad al sistema que rige a este mundo.

    El que ellos, no quieran estudiar o ir a la escuela, no quiere decir que no les interese formarse, aprender e instruirse. Es que no concuerdan con el sistema educacional que existe porque lo consideran insulso, poco aplicable y destructivo para el desarrollo natural de sus potencialidades cognitivas que genéticamente excluye la asimilación de un aprendizaje dirigido desde la estructuración e imposición. Para ellos la creatividad es el arte que les devuelve la vida.

    Los desconecta por unas horas de esta realidad y de sus efectos “oxidificantes”.

    Haciendo los que les gusta sienten que pierden la densidad física y vibratoria que día a día recargan en su intercambio con el mundo de los adultos y entorno social. Se pueden renovar y re energizarse bilógicamente como mentalmente.

    Pueden curarse a sí mismos y lo más importante comunicarse con su sabiduría interna para recibir la información necesaria y suficiente que les permita continuar de pie sin ser arrasados por el sistema hasta que sean activados antes del 2014.

    Siempre me pregunto,
    • ¿Qué sucederá con ellos hasta ese entonces?
    • ¿Cómo advertir a los padres que sus hijos son más sensibles y humanos que ellos?
    • ¿Qué es lo que debemos hacer los adultos para no perderlos viendo como son llevados por la sociedad que ha sido programada para derribarles sus condiciones genéticas?
    • ¿Qué sistema educativo deberíamos implementar en ellos desde el ámbito familiar para equilibrarlos y orientarlos?
    • ¿Qué haríamos los adultos para comprender que nuestros razonamientos no son compatibles con los de ellos, razón por la cual no coincidimos?
    Esto no quiere decir que estén en contra de nosotros y no nos quieran, es que no están de acuerdo con nuestras estructuras rígidas e inflexibles que llevamos como intelecto donde hemos inhibido nuestras capacidades físicas y creativas.

    Para ellos la felicidad está en los pequeños detalles, para ellos la infelicidad está en la complejidad y falta de entendimiento, para ellos la tristeza está en no poder llegar a los adultos y decirles que la vida que llevan los hace ver y ser como son. De allí nacen lo que los adultos llaman sufrimientos, desilusiones y fracasos.

    Ellos no creen en estos componentes, si creen en la continuidad y en la proyección de sus vidas que los lleve a construir una sociedad basada en el buen entendimiento y pre-disponibilidad de querer entenderse, respetarse y valorarse como personas no como riquezas y capital que definan sus posiciones y espacios sociales.

    La familia más allá de ser su contención tiene que convertirse en su lugar de confianza, de acercamiento y principalmente de credibilidad, para que se sientan libres de hablar y de expresarse y transmitirnos sus problemas, para que los ayudemos a situarlos en la realidad donde se encuentran viviendo y comprendan que por más que hayan venido con nuevos patrones genéticos, este mundo los considera los transgresores físicos y vibratorios de su sistema gubernamental, por lo tanto mientras ellos se expresen sin querer aceptar la realidad esta se va a encargar de contrarrestarles sus habilidades psíquicas y potenciales a nivel físico.

    Los métodos que utilizaran serán todos aquellos que les generen adicción y dependencia.

    El hablar con ellos, es llegar a sus pensamientos y comprender abiertamente que detrás de su imagen y de sus comportamientos existen seres altamente sensibles, que no están preparados para vivir socialmente en un mundo donde los adultos fueron forjados a sobrevivir y a defenderse.

    Si entendemos este punto podremos estar muy cerca de ellos hablarles hasta que entren en razón y comprendan que sus formas de vivir, de ser, como de pensar deben ser replanteadas y analizadas para llegar dentro de ellos mismos a un equilibrio que les favorezca entablar una muy buena integración y compartir con el mundo de los adultos diálogos fluidos y educativos siendo la comprensión y el intento los cimientos que desarrollen creativamente el acercamiento y enriquecimiento cognitivo de ambas generaciones.

    Recordando siempre que ellos han venido a preparar y vivir en un mundo distinto al nuestro y esto va a ser muy sano para todos.

    Un fuerte abrazo
    Marielalero.
     



  • Información adicional importante:
    - El Sistema de Control que encadena a la Humanidad y no lo deja evolucionar:
    http://conocimientodemisersuperior.blogspot.com/2013/07/el-sistema-de-control-que-encadena-la.html

    - Plan del NOM para destruir a la familia:
    http://conocimientodemisersuperior.blogspot.com/2013/07/plan-global-de-destruccion-de-la.html
    http://marielalero-marielalero.blogspot.com.es/2013/05/reconstruccionfamiliar-los-ninos-los.html

    2 comentarios:

    1. Muchas gracias por compartir, muy buen reportaje al señor San Pedro, un abrazo grande.

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      1. Gracias a ti por abrir la mente.
        Abrazos fuertes.
        Bibiana.

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