sábado, 26 de junio de 2010

EL PODER DE LA MEDITACIÓN.


El Poder de la Meditación


Para muchos, el tratar con las subidas y bajadas de la vida se ha vuelto muy cansino. La “batería” del alma se ha descargado y necesita recargarse. Pero, ¿cómo hacer esto?

Un método positivo es empezar a alimentar la mente con un flujo estable de pensamientos elevados. Esto quiere decir tener pensamientos acerca de Dios, de nuestra identidad espiritual y de qué valores, actitudes y comportamientos son los mejores para desarrollar.

Esto constituye la base de una forma muy natural de meditación, que se puede practicar con los ojos abiertos, en cualquier lugar, en cualquier momento. De hecho, pensamientos como éstos son tan naturales para el alma que no hace falta llamarlos meditación. Se trata de recordar quiénes somos realmente y hacerlo todo desde esta consciencia.

A través de este método nos liberamos de la cháchara habitual de la mente y nos sumergimos en el suave silencio que se encuentra más allá de ese continuo diálogo interno. Tal espacio, que refresca y restaura, realmente existe dentro de cada uno de nosotros.

El simple pensamiento de “¿Quién soy yo?” nos lleva hacia el interior. El visualizarnos simplemente como un punto de luz pura nos atrae más profundamente hacia ese silencio. En un momento podemos conseguir una experiencia de paz interior, y así sentimos cuán correcto y beneficioso es sentirse pacífico.

Simplemente necesitamos tomar consciencia de que sentirnos bien es sólo un tema de mantener la batería interna del alma recargada, y que ése es el objetivo de la meditación.

Brahma Kumaris World Spiritual University

Ser no violento

¿Somos violentos? Muchas personas que piensan que siguen un camino espiritual considerarían que no lo son, y sin embargo, cualquier clase de pensamiento negativo es, de hecho, una forma de violencia.

La ira, por ejemplo, a menudo empieza con pensamientos tales como “no me gusta esto”.

Si no somos capaces de sentir amor hacia nosotros mismos, nuestra familia o amigos, significa que hay algún tipo de violencia en nuestro interior.

Tener la actitud interna de juzgarnos y criticarnos, en lugar de hacer esfuerzos para nuestro progreso espiritual con amor, paciencia y fe, también es una forma de violencia. Al igual que lo es rechazar a los demás.

Menospreciar a alguien, hacer que alguien caiga, ser indiferente hacia los demás, son también formas de violencia.

La verdad, por otro lado, siempre es no-violenta.

La verdad nos dice que puede ser que las personas tengan defectos, pero nosotros somos los amos de nuestros ojos y así depende de nosotros elegir cómo miramos lo que sea que venga enfrente.

La verdad es que cada vez que nuestra atención se dirige a las debilidades o defectos, nuestros o de los demás, reprimimos nuestro almacén de tesoros de grandeza. Esto también es violencia.

Hemos aprendido a tener miedo de reprimir nuestra negatividad, pero reprimir nuestra grandeza conlleva una pérdida incluso mayor.

La verdad nos dice que permanezcamos sabios y compasivos, incluso cuando confrontamos la ira. Nos dice: “Mantén tu dignidad ya que eso permitirá que los demás recuperen la suya”.



Brahma Kumaris World Spiritual University


Nutrir el auto-respeto

Al tratar con las situaciones difíciles, puede que nos sintamos tentados a culpar a otros, o pensar que somos víctimas. Sin embargo, esto no produce ningún buen fruto.

El nutrir las semillas del auto-respeto, el coraje y el altruismo, por otro lado, sí que da un fruto beneficioso, especialmente cuando aplicamos valores como éstos en nuestra manera de tratar a los demás, así como a nosotros mismos.

Cuando es la temporada de plantar las semillas, un agricultor sabe qué trabajo tiene que hacer. Su intención se dirige a qué semillas tiene que sembrar. No se puede permitir el perder el tiempo, o ser descuidado. No da excusas.

Ahora es el tiempo de darnos tanta atención a nosotros mismos. ¡Ahora es la estación para que la grandeza eche raíces!

Tener una mejor vida está sólo en nuestras manos. Los valores, cuando se viven desde el corazón, pueden mover montañas. No es gran cosa. Los seres humanos pueden hacer lo que sea que piensen con firmeza y determinación.

Se trata de convertirse en la clase de ser humano que el mundo necesita en estos momentos.

Concentrándonos en la bondad original del alma, encontramos la esperanza y el coraje para cambiar y hacernos grandes de nuevo.



Brahma Kumaris World Spiritual University

No hay comentarios:

Publicar un comentario