Ha pasado más de una década desde que los seres humanos han roto su propio código genético, pero todavía tenemos que despertar a un mundo de formas de vida artificiales como lo afirman muchos genetistas.
Mientras esperamos que la ciencia genética madure tal vez deberíamos echar un buen vistazo a las vacas. Específicamente, a la Azul Belga. Este saco de músculo es un monumento al poder genético de la cría selectiva.
Un solo defecto genético, un gen de la miostatina defectuoso, es responsable de su enorme masa, y ese defecto fue cuidadosamente pasado a través de la raza desde hace más de un siglo antes de que fuera conocido lo que estaba causando su impresionante "doble musculatura".
¿Sabías que algunas variedades de carne de vacuno en el mercado hoy en día provienen de ganado que ha sido modificado deliberadamente para que les crezcan anormalmente grandes músculos para la producción de carne?
Un segmento emitido por el canal National Geographic ofrece una visión de la misteriosa producción de las llamadas "Super Vacas", que llevan intencionadamente un gen defectuoso que les permite crecer anormalmente grande, con una "doble musculatura".
Esta raza "mutante" que tiene poco de ganado se conoce oficialmente como la Azul Belga, y sus orígenes se remontan a principios de 1800 cuando los científicos y los agricultores belgas decidieron criar ganado nativo con Shorthorn y posiblemente variedades de ganado Charolais, creando un híbrido fuerte y musculoso.
Con el tiempo, los ganaderos podrían seleccionar los animales más fuertes y más grandes de cada variedad y criarlos juntos para crear descendientes supuestamente superior.
"La cría selectiva... es utilizada por los agricultores para mejorar las características deseables en los animales", explica el National Geographic Channel sobre el proceso.
"Es todo sobre la gestión del sexo. Para crear estos Azules Belgas por más de 100 años, los agricultores sólo han permitido que las vacas y los toros con la mayor masa muscular se apareen. Y el resultado es un toro que pesa más de una tonelada."
La tradición de la cría de los Azules Belgas de esta manera sigue viva.
Pero los Azules Belgas de hoy se crían de forma más selectiva, ya que los avances tecnológicos han dado a los criadores una nueva visión de las modificaciones genéticas.
Como resultado, los más exitosos Azules Belgas poseen un defecto genético inherente que hace que sus músculos sigan creciendo, que es lo que les da su enorme tamaño.
Aunque técnicamente diferente del tipo de modificaciones genéticas que se encuentran en la soja de Monsanto, por ejemplo, el Azul Belga deliberadamente es criado con este gen defectuoso, conocido como miostatina, que altera sus patrones normales de crecimiento.
El gen de la miostatina es responsable de decirle al cuerpo cuándo dejar de producir músculo, y en las Azules Belgas, su fracaso permite un crecimiento excepcional, más allá de la norma.
"No hay un gen que regula el crecimiento de los músculos en el ganado", añade el canal de National Geographic sobre el proceso.
"Estas vacas han sido criadas selectivamente a partir de animales que contienen una copia de este gen que no funciona. Como resultado, sus músculos crecen mucho más grande de lo normal.
Para asegurar que el gen defectuoso se transmita, el sexo en los Azules Belga ha sido sustituida por la tecnología en la forma de la inseminación artificial ".
Abultadas truchas mutantes: más músculo, más carne - ¿Que rico? Los peces no se salvan de las manos de los genetistas.
No solo los vacunos están alcanzando tamaños gigantes gracias a la modificación genética, también los peces... que pronto van a parar a los platos de los ingenuos consumidores.
Los científicos han creado cientos de peces mutantes
con "abdominales" y abultados "hombros"
al modificarlos con nuevos genes.
Mientras que los peces no van a ganar ningún concurso de belleza, la trucha arco iris transgénica podrían tener algún atractivo en el mercado, ya que proporcionan cada uno un 15 a 20 por ciento más carne que el normal, dicen los investigadores.
Sí, de eso se trata, nadie sabrá cómo se vería una vez que se ha limpiado, fileteado y congelado.
¿Cuál es el propósito de todo esto? Simple, crear más carne, por supuesto, que a su vez genera más 'beneficios' para la industria de la carne de fábrica. Y se informa que la Azul Belga son cada vez más populares en varias partes del mundo, donde la codicia y las ganancias son los reyes.
Entre las prácticas más antiguas y mayormente conocidas en el mundo, se encuentra la agricultura. El arte de sembrar, atender, proteger y posteriormente cosechar los granos o semillas que pronto se convertirán en árboles de frutos o vegetales aptos para ser consumidos.
La alimentación mundial, entonces, se basa en la extenuante labor que realizan los agricultores a diario, para ofrecer la mayor variedad de productos naturales y que estos a su vez puedan ser consumidos sin el temor de encontrarse ante un alimento de dudosa procedencia.
La agricultura negada es un documental filmado en los años 2011-2013, que muestra la situación en la que se encuentra actualmente el campo de siembra argentino, específicamente en la localidad de Entre Ríos, donde se practica el uso indiscriminado de agrotóxicos o pesticidas en la producción alimentaria.
Este trabajo de investigación realizado bajo la dirección de Luis Boeykens, producida por Estanislao Chaparro y que cuenta con una duración total de 111 minutos, muestra los testimonios de los principales afectados por esta situación, los agricultores entrerrianos.
Una de las principales finalidades de La agricultura negada es dar a conocer la alarmante cantidad de intoxicaciones y problemas de salud que son generados debido a las malas prácticas y usos de implementos y productos para la siembra y cosecha.
Por esta razón no sólo se enfoca en las condiciones de la producción de los alimentos que se consumen a diario, sino también en la búsqueda la expansión de métodos agronómicos autosustentables; una solución ante este problema que afecta directa o indirectamente a gran parte de la población argentina.
Entre los aspectos más relevantes de este documental, es que refleja la inexistencia de quien se haga responsable del abuso en la utilización de productos dañinos, ni de los terribles males ocasionados tanto al medio ambiente como a la salud de los seres humanos en general.
Ningún gobierno, empresa, centro de comercio ni productores agrarios, asumen la responsabilidad de los daños colaterales que originan los pesticidas que son utilizados en la actualidad para la “optimización” de los suelos de siembra y cultivo.
Así pues, La agricultura negada deja en evidencia que todo se trata sobre una cuestión de dinero. Nadie se preocupa por poner en uso prácticas no-tóxicas, sólo les interesa la cantidad de ingresos que se generen y se perciban a fin de mes, a cuenta de la salud de otros.
Sus creadores indican que resulta imperante dar a conocer las terribles consecuencias del modelo agrícola-económico que se lleva a cabo en la actualidad, y que compromete el medio ambiente en el cual nos desenvolvemos a diario.
Así mismo, aseguran que todas las personas están en su justo derecho de escoger cuáles cosas comer y cuáles no, al igual que aquello de lo que se componen los alimentos que se ingieren día tras día.
Por esta razón instan a las compañías agropecuarias no sólo a modificar el sistema que se emplea actualmente en la cosecha de los alimentos en Argentina –y a nivel mundial-, sino también a dejarle claro al consumidor las formas en que fueron cultivados y tratados.
Millones de mosquitos transgénicos serán liberados en Florida
La controvertida técnica tiene como objetivo controlar la población del mosquito Aedes Aegypti. Este insecto es altamente peligroso porque es el vector de enfermedades como el dengue, zika, fiebre amarilla y chikungunya.
El mosquito Aedes Aegypti es el responsable de la transmisión de varias enfermedades endémicas
El responsable de varias enfermedades graves es un mosquito de origen tropical.Se trata del Aedes Aegypti que tiene la capacidad de transmitir enfermedades como el dengue, zika, fiebre amarilla o el chikungunya. Según lo indicado por el diario El País, en lo que va de este 2020 se han producido 46 muertes por dengue en los Cayos de la Florida.
Ahora, después de años de debate y controversia, el gobierno del estado de Florida, en los Estados Unidos, ha autorizado la liberación de 750 millones de mosquitos transgénicos para controlar este tipo de enfermedades. De acuerdo a lo informado por BBC, el objetivo del proyecto es reducir la población local de estos insectos y lograr disminuir el número de los que portan enfermedades como el dengue o el virus del zika.
El proyecto estuvo esperando su aprobación durante años, y apenas vio la luz recibió críticas muy duras desde distintos sectores, especialmente de organizaciones ambientalistas. Muchos consideran que con esta técnica se puede generar un daño al ecosistema y al mismo tiempo crear mosquitos híbridos y resistentes a los insecticidas. Algunos consideran que el proyecto es un experimento al estilo de Parque Jurásico.
Las hembras son las que pican
Una empresa privada, la británica Oxitec y con el acuerdo de la Agencia de Protección Ambiental de Estados Unidos (EPA), comenzará a liberar los mosquitos modificados genéticamente a partir de 2021 y durante un período de dos años. Las liberaciones se llevarán adelante en los Cayos de Florida, en el sur de la península de Florida.
La empresa producirá mosquitos macho Aedes aegypti modificados, conocidos como OX5034. La expansión territorial de este mosquito está directamente ligada al calentamiento global, y cada vez se los ubica más lejos de las zonas tropicales hacia latitudes medias. Por ello, muchos especialistas creen que esta técnica se podría aplicar en otros lugares para contrarrestar su avance.
Es interesante acotar quesolo los mosquitos hembra pican a los humanos, ya que necesitan la sangre para producir huevos. Por ello, el objetivo del plan consiste en liberar a los mosquitos machos modificados con la esperanza de que éstos se mezclen con los mosquitos hembra y logren mermar las poblaciones. Los machos tienen una proteína que acabará con cualquier larva antes que alcance la edad maduraen la que comienzan a picar. Los machos, que solo se alimentan de néctar, sobrevivirán y pasarán sus genes.
Las críticas
Algunos grupos de defensa del medioambiente ven en el proyecto una grave amenaza. Consideran que la liberación de mosquitos genéticamente diseñados pondrá en riesgo y sin necesidad alguna a los floridanos, al medioambiente y a las especies en peligro de extinción en medio de una pandemia. No por nada el proyecto llevaba años intentando ser aprobado.
El proyecto estuvo detenido durante años por la controversia que genera en la población
Además, 240.000 personas firmaron una petición en la plataforma Change.org criticando a la empresa, y denunciaron que la firma estaba usando estados de EE.UU. "como base de pruebas para esos mosquitos mutantes", según lo informado por BBC. Por su parte Oxitec contrarresta diciendo que obtuvo resultados positivos luego de pruebas realizadas en Brasil.
El controversial procedimiento ya se ha realizado en otras partes del mundo con éxito. Además de Florida, serán introducidos mosquitos en otros estados de EE.UU.
También se realizarán liberaciones de mosquitos en Texas durante 2021, y cuenta con la autorización federal para ello, pero no la del estado o la local. La empresa también argumenta que ya ha liberado más de 1000 millones de mosquitos y que no hay ningún riesgo potencial para el medioambiente o los humanos.
El ejército de millones de mosquitos transgénicos que combate el dengue en Brasil
Gerardo LissardyBBC Mundo, Brasil 30 julio 2015
Derechos de autor de la imagenOTHERImage captionMillones de mosquitos genéticamente modificados han sido criados en laboratorio y liberados por una empresa privada en Brasil para luchar contra el dengue.
Piracicaba es un municipio brasileño con menos de 400 mil habitantes, pero cuenta con un ejército de millones de mosquitos transgénicos que libra una guerra singular para matar a otros de su especie.
No son insectos comunes: los machos portan un gen letal que les inyectan en su estado embrionario, antes de ser criados en un laboratorio y enviados a su misión exterminadora para combatir las enfermedades de dengue y chikungunya, transmitidas por otros mosquitos.
La modificación genética fue realizada por Oxitec, una empresa británica de biotecnología que promueve esa técnica como una solución innovadora contra el dengue, que este año se convirtió en epidemia en Brasil.
Más siete millones de esos mosquitos transgénicos han sido liberados desde el 30 de abril como parte de un acuerdo entre Oxitec y la alcaldía de esa ciudad de São Paulo, señala Guilherme Trivellato, gerente del proyecto en Piracicaba.
La empresa ya había realizado operaciones similares en lugares como Panamá, Islas Caimán y Bahía, en el noreste brasileño, pero Trivellato afirma que el de Piracicaba tiene características propias.
"La diferencia de este proyecto es la escala en que está siendo hecho", dice a BBC Mundo. "Es mayor que otros".
Afirma que todo marcha sobre ruedas, que los mosquitos transgénicos son seguros para los seres humanos y el medioambiente.
Sin embargo, la iniciativa preocupa a científicos y activistas que ven riesgos para el ecosistema e intentan detenerla, incluso recurriendo a la justicia.
La pregunta de fondo es si Brasil —y el resto de la región— está suficientemente preparado para el uso de mosquitos genéticamente modificados y los cambios que pueden acarrear.
El plan
El área de Piracicaba donde se aplica la técnica equivale a 65 canchas de fútbol y tiene unas 5.200 personas viviendo en ella.
El municipio había registrado este año cerca de un millar de casos de dengue hasta el comienzo del proyecto, que se concentró en el área más crítica.
Los mosquitos transgénicos son machos que, al ser liberados y fecundar hembras salvajes en la zona, generan hijos programados para morir antes de alcanzar la edad reproductiva.
Esto ocurre debido a una proteína que produce el gen letal que inyectan a los insectos, que por ser machos no pican y por lo tanto no transmiten la enfermedad.
Derechos de autor de la imagenOTHERImage captionLos mosquitos transgénicos machos que portan el gen letal sólo viven entre dos y cuatro días.
Según Oxitec, cuanto más machos genéticamente modificados son liberados en un área, menores son las probabilidades de que las hembras salvajes que transmiten el dengue se reproduzcan con mosquitos no transgénicos.
La empresa sostiene que en proyectos anteriores logró reducir así más de 90% la cantidad de peligrosos mosquitos Aedes aegypti, que causan la enfermedad y son difíciles de exterminar.
Oxitec y la alcaldía de Piracicaba informaron la semana pasada que las primeras pruebas realizadas muestran que de cada 100 larvas recogidas en el terreno tratado, 70 contienen el gen letal.
Pero los primeros datos de reducción de mosquitos del dengue en la zona recién se conocerán en octubre.
Como sólo viven entre dos y cuatro días, los mosquitos transgénicos deben ser diseminados de forma constante tres veces por semana, en batallones de 250 mil, desde vehículos que recorren la zona tratada.
Si el proyecto continúa hasta comienzos de marzo de 2016 como está previsto, cerca de 30 millones de mosquitos transgénicos serán liberados en Piracicaba.
Oxitec ha instalado una unidad de producción de estos mosquitos en la ciudad próxima de Campinas y espera que la iniciativa pueda extenderse a otros municipios y estados de Brasil.
Trivellato admite que una técnica nueva como esta genera "cierto miedo" en la población, por eso Oxitec y la alcaldía de Piracicaba realizaron una fuerte campaña pública que a su entender permitió despejar dudas hasta de investigadores.
"Esperábamos que hubiese una resistencia de la población por (ser) algo nuevo muy intenso, pero entendieron muy bien cómo funciona", señala.
Sin embargo, aun está lejos de lograr unanimidad.
"Conejillo de indias"
La empresa sostiene que esta técnica ha pasado por varios estudios de eficacia, bioseguridad y seguridad ambiental, aunque sus críticos sostienen que faltan datos importantes.
Cuando comenzó a aplicarse en Piracicaba, el proyecto de Oxitec contaba con el aval de la CTNBio, una comisión técnica de bioseguridad que libera el uso de transgénicos en Brasil.
Pero carecía de una aprobación de la agencia brasileña de vigilancia sanitaria para comercializar el servicio, por lo que el plan de Piracicaba fue presentado como un test subsidiado por la empresa.
Derechos de autor de la imagenOTHERImage captionEl proyecto en el municipio de Piracicaba contó con una campaña de promoción e información, pero aun tiene críticos.
"Hubo una presión muy grande para que fuese liberado rápidamente, entonces no hay estudios todavía suficientes para afirmar que no tiene riesgos", señala José Maria Gusman Ferraz, un científico que integraba la CNTBio cuando discutió esta técnica, en diálogo con BBC Mundo.
Por ejemplo, asegura que faltan datos sobre la presencia en la zona de tetraciclina, un antibiótico que permite al mosquito transgénico sobrevivir en el laboratorio y eventualmente en el medioambiente.
Trivellato señala que ese antibiótico está en desuso en Brasil para tratamiento humano y en raciones animales, pero Gusman Ferraz asegura que sigue empleándose incluso a nivel veterinario.
Este experto en agroecología también cuestiona la eficacia del método, indicando que la reducción de mosquitos que se registró en áreas tratadas podría deberse a factores ajenos a la acción de los transgénicos.
Y advierte que cuando se liberan esos machos de laboratorio también escapan hembras cuyo comportamiento en el medioambiente se desconoce, aunque la empresa descarta que puedan transmitir el dengue por ser pocas y de corta vida.
"Lo que está ocurriendo en Piracicaba la verdad es un experimento", sostiene Guzman Ferraz. "No fue observado un mínimo de controles para hacer de la población un conejillo de indias".
Cerdos musculosos y vacas sin cuernos: los animales transgénicos ya existen
Aunque la técnica de la transgénesis causa agrias polémicas en la sociedad, la comunidad científica la ve como una oportunidad de avanzar en el conocimiento. Sus investigaciones ya han dado resultados
Los cerdos 'supermusculosos' desarrollados por el equipo de Jin-Soo Kim
Existe una raza de vacas, llamadas Belgian Blue, especialmente apreciadas por los ganaderos a causa de una curiosa condición hereditaria: es enormemente musculosa, ya que tiene una especial capacidad para convertir el alimento en músculo magro. Eso quiere decir que tienen mucha carne y poca grasa. Su físico es resultado de décadas de cruzamientos selectivos para conseguir una variedad especialmente beneficiosa para la ganadería.
La semana pasada, científicos de Corea del Sur y China presentaron el equivalente porcino, aunque con una diferencia crucial: en vez de cruzamientos, estos cerdos súpermusculados, como los han llamado, son resultado de un truco genético. El equipo liderado por Jin-Soo Kim, biólogo molecular de la Universidad Nacional de Seúl, ha anulado, o editado, un gen, consiguiendo con ello acelerar el proceso de crecimiento de los animales.
Los cerdos resultado de la investigación comparten algunas de las características positivas de las vacas Belgian Clue, como una carne con menos grasa y mayor cantidad de carne por animal. Pero también algunos de los problemas: su mayor tamaño causa partos más complicados, y su vida es más corta que la de otros cerdos criados en condiciones similares.
'Podríamos haber hecho lo mismo a través de cruzamientos, pero eso nos habría llevado décadas'
Aún así, puesto que esta edición genética supone un cambio menos extenso que el que se realiza en un proceso de transgénesis tradicional, en el que se transfieren uno o varios genes de una especie a otra, Kim y su equipo esperan que sus cerdos puedan pasar pronto los controles de seguridad que certifican que un alimento es apto para el consumo humano. Argumentan que se trata de un efecto que, al menos en principio, podrían ocurrir de forma natural: “Podríamos haber hecho lo mismo a través de cruzamientos, pero eso nos habría llevado décadas”.
La polémica no frena la investigación
El tema de los organismos genéticamente modificados en la esfera de la alimentación levanta áridas polémicas en todo el mundo, pero especialmente en Europa. Aquí no hay ningún cultivo transgénico aprobado para el consumo humano, y mucho menos si nos referimos a especies animales. Aunque la comunidad científica insiste en que no se ha probado ningún efecto negativo de los transgénicos para la salud ni para el medio ambiente, la opinión pública general se opone frontalmente y los gobiernos mantienen una postura conservadora.
Eso no quiere decir sin embargo que los investigadores no sigan trabajando, utilizando una técnica científica llena de potencial para tratar de avanzar en el conocimiento y encontrar soluciones a problemas de nuestro día a día. Estos son algunos de los animales genéticamente modificados que ya existen, aunque ninguno de ellos esté aprobado para el consumo humano, y de momento esté lejos de hacerlo (al menos en Europa).
Salmón de rápido crecimiento
En 1989, investigadores canadienses lograban alterar el genoma del salmón Atlántico para que creciese más deprisa, una idea que gustó a la compañía estadounidense AquaBounty. Ésta empezó a criar una de estas variedades en piscifactorías de Panamá, y lleva desde 1995 batallando para que la Federal Drug Administration apruebe su comercialización.
(Foto: AquaBounty)
Los animales que cría AquaBounty son salmones del Atlántico con genes del salmón chinook (del Pacífico) y del abadejo, que provocan que los salmones sobreexpresen la hormona que causa su crecimiento, de forma que crece durante todo el año y no solo en primavera y verano. Como resultado, alcanzan su tamaño óptimo en la mitad de tiempo: un año y medio en vez de tres años.
Como medida de seguridad, la empresa los cría en piscinas que no tienen salida a aguas libres. Además, se comprometió a criar únicamente hembras estériles, de forma que de producirse alguna fuga no habría posibilidad de que transmitiese su genoma modificado.
Vacas sin cuernos
Los cuernos son un elemento delicado y un quebradero de cabeza para muchos ganaderos. Se trata de un riesgo, ya que los animales pueden usarlos y herir a otros animales o a sus cuidadores, y por ello muchos optan por cortárselos cuando aún son jóvenes, algo que resulta doloroso y traumático para las vacas. Además, en el caso de las vacas lecheras, dejarlas descornadas reduce su producción cuando son adultas.
Por eso en 2013, la empresa Recombinetics presentó un trabajo en el que utilizó genes de otras razas bovinas, como la Angus, que no tiene cuernos, para modificar el genoma de vacas Holstein, una raza de vacas lecheras. La idea era crear una vaca exactamente igual, pero sin cuernos, favoreciendo la seguridad de ganaderos y animales sin alterar la producción lechera ni herir a los animales.
Cabras para producir anticoagulante
Es conocido el hecho de que la insulina con la que actualmente se trata a miles de diabéticos en todo el mundo proviene de bacterias genéticamente modificadas para expresar esa proteína. Lo que menos gente sabe es que un agente coagulante, aprobado en la Unión Europea en verano de 2006 (no para consumo, sino como medicamento), y que se usa para tratar a cientos de pacientes al año, se obtiene a partir de leche de cabras transgénicas.
(Fuente: FDA)
Se trata de una proteína de la sangre humana, llamada antitrombina humana alfa, o AT, con propiedades anticoagulantes y antiinflamatorias. Las personas sanas producen naturalmente esta proteína, que evita que se formen coágulos en las venas y arterias, pero algunas carecen de ella por causas hereditarias. Cuando una de estas personas debe someterse a un procedimiento quirúrgico de riesgo, la AT se utiliza para evitar de forma preventiva que aparezcan trombos que pongan en riesgo su vida.
La empresa GTC Biotherapeutics logró modificar genéticamente una cabra, de forma que exprese esta proteína en su leche. Esta forma de producirla es más segura que extraerla de donantes humanos, ya que el historial de los animales está siempre completamente controlado. La empresa posee un rebaño de 200 cabras que viven aisladas en una granja en Massachusetts, rodeadas de medidas de seguridad tanto para evitar contagios como para evitar que escapen y puedan transmitir sus genes modificados.
Mascotas y leche hipoalergénicas
En 2006, la compañía Allerca: Lifestyle Pets saltó a los titulares cuando anunció haber logrado el primer gato hipoalergénico gracias a la modificación genética. En su anuncio, explicaba que sus animales producían una variedad de la proteína, llamada Fel d1, presente en el pelo y la saliva de los gatos y principal responsable de las reacciones alérgicas que estos animales causan en mucha gente. Con esa modificación, aseguraban, las reacciones alérgicas no se desencadenaban, haciendo a los gatos la mascota perfecta para todos los alérgicos.
En 2012 consiguió modificar el código genético de una vaca de forma que no exprese una proteína que es la principal causante de la alergia a la leche
El anuncio desde luego tuvo su efecto. La empresa logró una larga lista de espera de clientes ansiosos por hacerse con uno de estos felinos (y eso que los vendía por varios miles de dólares), pero estudios posteriores demostraron que las alergias se producían igual, de forma que los gatos de Allerca no eran más hipoalergénicos que cualquier otro, por mucha modificación genética que hubiese.
En lo que sí parece haber más fundamento es en el trabajo de AgResearch, una compañía propiedad del gobierno de Nueva Zelanda, que en 2012 consiguió modificar el código genético de una vaca de forma que no expresase una proteína que es la principal causante de la alergia a la leche, una patología que sufren entre el 2 y el 3% de los niños y que dificulta mucho su alimentación. La empresa ha conseguido eliminar el gen que la produce sin alterar la producción de leche. La vaca, llamada Daisy, fue un éxito, pero su leche aún se encuentra lejos del mercado.
Control de plagas
Los mosquitos son uno de los principales transmisores de enfermedades infecciosas en el mundo, pero algunos investigadores creen que aplicando la técnica de la transgénesis también podrían ser una solución. En 2007, científicos estadounidenses desarrollaron en el laboratorio una variedad del Anopheles stephensi, la especie de mosquito que transmite la malaria, capaz de expresar una proteína que bloqueaba la infección del Plasmodium, el parásito que causa la malaria.
Pero el auténtico logro, puesto que esto ya se había conseguido antes, fue que esos mosquitos transgénicos eran además más resistentes que los mosquitos originales en su entorno natural. No solo debían bloquear la infección, sino que debían superar en número, generación tras generación, a los mosquitos no modificados para que su introducción en el medio ambiente tuviese efecto sobre la expansión de la enfermedad.
Las investigaciones de la Universidad Johns Hopkins tuvieron resultados muy positivos, pero los científicos llamaban a la cautela, ya que harían falta más años de investigación antes de comprobar que sería seguro liberar esta nueva variedad en el medio.