¿Estamos perdiendo la capacidad de pensar sin darnos cuenta? 🤯
En este episodio, Pirry se lanza sin filtros a hablar de un problema que pocos quieren aceptar: el consumo excesivo de redes sociales está afectando nuestro cerebro. Lo que parece entretenimiento inocente podría estar reduciendo nuestra memoria, creatividad y capacidad de análisis.
Vivimos en la era con más acceso a la información… pero también en la que más contenido basura consumimos. ¿Por qué preferimos videos de 20 segundos antes que ideas profundas? ¿Qué papel juegan los algoritmos en esto? ¿Y por qué hoy la ignorancia parece valer lo mismo que el conocimiento?
Un episodio incómodo, pero necesario.
00:47 “Se nos está pudriendo el cerebro” (hook principal)
01:20 Contradicción: más info que nunca, pero peor consumo
01:55 Brain rot explicado (impacto real en el cerebro)
02:30 Pérdida de memoria y concentración
03:05 Adicción a contenido corto (dopamina rápida)
03:40 Ejemplo cotidiano: solo queremos ver estupideces
04:10 Idea de Asimov (ignorancia vs conocimiento)
04:45 Opinión de cualquiera vs expertos
06:15 Cómo funcionan los algoritmos realmente
07:45 Por qué el contenido basura domina
10:00 Impacto en jóvenes (pensamiento y creatividad)
11:00 Pérdida del pensamiento crítico
14:00 Reflexión fuerte sobre la sociedad actual
Sigmund Fraud es un sobreviviente de la psiquiatría moderna y un dedicado activista mental.
Él es un escritor y se entrega a la posibilidad de un cambio masivo hacia un futuro más psicológicamente consciente para la humanidad.
"En la cárcel,
Las ilusiones pueden ofrecer consuelo".
Nelson Mandela
Para que un mago engañe a su público, su engaño debe pasar sin ser visto, y con este fin él elabora una ilusión para evitar la atención de la realidad.
Mientras el público está en trance, el acto engañoso es cometido, y para el tonto, la realidad se vuelve entonces inexplicablemente construida sobre en una mentira. Es decir, hasta que el tonto se despierta y reconoce la verdad del hecho de que ha sido engañado.
Mantener el suspenso de la incredulidad en la ilusión, sin embargo, a menudo más reconfortante que reconocer los secretos del mago.
Vivimos en un mundo de ilusión. Así que muchas de las preocupaciones que ocupan la mente y las tareas que llenan el calendario surgen de impulsos plantados para convertirse en alguien o algo que no somos.
Esto no es casual. Como estamos adoctrinados en esta cultura autoritaria-corporativa- de-consumo que ahora domina la raza humana, estamos entrenados a que ciertos aspectos de nuestra sociedad son verdades intocables, y que esas formas particulares de ser y de comportarse son preferidas.
Los psicópatas le quitan el poder a la gente de esta manera. Ellos nos ciegan con incesantes bombardeos de sugerencias y absolutos dirigidos a destrozar la confianza en uno mismo y la confianza en el futuro.
Bansky, el revolucionario, venerado y difícil de alcanzar artista callejero, una vez comentó:
"La gente está tomando su orina todos los días.
Ellos se meten en su vida, le dan un golpe bajo a usted y luego desaparecen.Ellos lo saquean a usted desde edificios altos y le hacen sentir pequeño.Hacen comentarios frívolos desde autobuses que implican que usted no es lo suficientemente atractivoy que toda la diversión está sucediendo en otro lugar.
Ellos están en la televisión haciendo que su novia se sienta inadecuada.Ellos tienen acceso a la tecnología más sofisticada que el mundo haya visto jamás y nos intimidan con ella.
Cuando miramos más vemos que la organización general de la vida se centra en la búsqueda de las ilusiones y la obediencia automática a las instituciones e ideas que no son en absoluto lo que parecen.
Estamos, en un sentido muy real, esclavizados.
Muchos llaman a este sentimiento un tanto intangible de opresión, 'la Matrix', un sistema de control total que invade la mente, la programación de los individuos con patrones de sí mismos de acuerdo a una versión normal del programa conformista de la realidad, sin importar cuán malvado se vuelve.
La más grande de las ilusiones que nos mantienen esclavizados a la matriz, las que nos tienen a muchos de nosotros todavía en trance, están descritas a continuación para su consideración.
1. La ilusión de la ley, el orden y la autoridad
Para muchos de nosotros, seguir la ley es considerado una obligación moral, y muchos de nosotros con mucho gusto lo hacemos a pesar de la corrupción, el escándalo, y la maldad reiteradamente demostrada que la ley es suficientemente flexible para aquellos que tienen el músculo para doblarla.
La brutalidad policial y la criminalidad policial es rampante en los EE.UU., los tribunales favorecen a los ricos, y no podemos incluso seguir con nuestra vida privada gracias a la intrusión de la vigilancia estatal.
Y todo el tiempo, las ilegales e inmorales guerras permanentes orwellianas se recrudecen en el fondo de la vida, asesinando y destruyendo naciones enteras y culturas.
El orden social no es lo que parece, ya que se basa enteramente en la conformidad, la obediencia y la aquiescencia que serán aplicadas por temor a la violencia. La historia nos enseña una y otra vez que la ley es más a menudo que no utilizada como un instrumento de opresión, control social y saqueo, y cualquier autoridad llamada a este respecto es falsa, hipócrita e injusta.
Cuando la propia ley no sigue la ley, no hay ley, no hay orden, y no hay justicia.
La pompa y parafernalia de autoridad no son más que un encubrimiento de la verdad que el orden mundial actual está basado en el control, y no en el consentimiento.
2. La ilusión de la prosperidad y la felicidad
Adornarse con ropa y accesorios caros, y amasar colecciones de posesiones materiales que serían la envidia de cualquier monarca del siglo 19 se ha convertido en un sustituto de la verdadera prosperidad.
Mantener la ilusión de prosperidad, sin embargo, es crítico para nuestra economía como está, porque su fundamento está basado en el consumo, el fraude, el crédito y la deuda.
El sistema bancario en sí ha sido diseñado de arriba hacia abajo para crear riqueza ilimitada para algunos mientras grava para la eternidad al resto de nosotros. La verdadera prosperidad es un ambiente vibrante y una abundancia de salud, felicidad, amor y relaciones.
A medida que más gente viene a percibir los bienes materiales como la forma de auto-identificación en esta cultura, nos deslizamos cada vez más lejos de la experiencia de la verdadera prosperidad.
3. La ilusión de la elección y la libertad
Lea entre líneas y mire la letra pequeña, no somos libres, no por cualquier estándar inteligente.
La libertad se trata de tener la opción, sin embargo, en el mundo de hoy, la elección ha llegado a significar una selección entre las opciones disponibles, siempre desde dentro de los confines de un sistema jurídico y fiscal corrupto y dentro de los límites de las normas culturalmente aceptadas y aplicadas.
Basta con mirar más allá de la institución falsa de la moderna democracia para encontrar un brillante ejemplo de falsas opciones que aparecen como reales. Dos arcaicos y corruptos partidos políticos arraigados desfilan como el orgullo y la esperanza de la nación, sin embargo, un tercer partido y voces independientes son intencionadamente bloqueados, ridiculizados y enterrados debajo de la alfombra.
La ilusión de la elección y la libertad es un poderoso opresor porque nos engaña a aceptar las cadenas y correas cortas, como si fueran las señas de identidad de la libertad.
Múltiples Opciones es diferente de libertad, es fácil servidumbre.
4. La ilusión de la Verdad
La verdad se ha convertido en un tema delicado en nuestra cultura, y hemos sido programados para creer que 'la' verdad viene de los semidioses de los medios de comunicación, las celebridades y el gobierno.
Si el televisor declara que algo es verdad, entonces nosotros somos herejes si creemos lo contrario.
Con el fin de mantener el orden, los poderes fácticos dependen de nuestra aquiescencia a su versión de la verdad.
Mientras que los pensadores y periodistas independientes soplan continuamente agujeros en las versiones oficiales de la realidad, la ilusión de la verdad es tan poderosa que se necesita una conmoción personal grave para huir de la disonancia cognitiva necesaria para funcionar en una sociedad que persigue abiertamente falsas realidades.
5. La Ilusión del Tiempo
Dicen que el tiempo es dinero, pero esto es una mentira. El tiempo es su vida. Su vida es una manifestación en constante evolución del ahora.
Mirando más allá del mundo de los cinco sentidos, donde hemos sido entrenados para movernos de acuerdo con el reloj y el calendario, nos encontramos con que el espíritu es eterno, y que el alma de cada individuo es parte de esta eternidad.
El gran engaño aquí es el refuerzo de la idea de que el momento presente es de poco o ningún valor, que el pasado es algo que no podemos deshacer u olvidar jamás, y que el futuro es intrínsecamente más importante que el pasado y el presente.
Esto distrae nuestra atención de lo que realmente está sucediendo en este momento y lo está dirigiendo hacia el futuro.
Una vez completamente concentrados en lo que está por venir en lugar de lo que es, somos presa fácil para los anunciantes y para los proxenetas del miedo que enturbian nuestra visión del futuro con cada posible inquietud e imaginable preocupación.
Somos felices cuando la vida no nos encaja, cuando la espontaneidad y el azar nos dan la oportunidad de saber más acerca de nosotros mismos.
Perder el momento presente con el fin de fantasear sobre el futuro es una trampa. Lao inmensos momentos sin tiempo de gozo espiritual que se encuentran en la meditación tranquila son la prueba de que el tiempo es una construcción de la mente de la humanidad, y no necesariamente es obligatorio para la experiencia humana.
Si el tiempo es dinero, entonces la vida se puede medir en dólares. Cuando los dólares valen menos, así también la vida.
Esto es un engaño total porque la vida, en verdad, no tiene precio.
6. La ilusión de Separación
A nivel estratégico, la táctica de divide y vencerás es un procedimiento operativo estándar para los autoritarios y los ejércitos invasores, pero la ilusión de la separación corre aún más profundo que esto.
Estamos programados para creer que como individuos estamos en competencia con todo el mundo y todo lo que nos rodea, incluyendo a nuestros vecinos e incluso la madre naturaleza.
'Nosotros' versus 'ellos' hasta el extremo...
Esto niega rotundamente la verdad de que la vida en este planeta está intra-infinitamente conectada. Sin aire limpio, agua limpia, suelos sanos, y un vibrante sentido global de la comunidad de que no podemos sobrevivir aquí.
Mientras que la ilusión de la separación nos consuela gratificando al ego y ofreciendo una sensación de control, en realidad sólo sirve para esclavizar y aislarnos.
Conclusión
Las grandes ilusiones mencionadas aquí han sido representadas ante nosotros como una campaña para fomentar la aquiescencia ciega a las maquinaciones de la Matrix. En un intento de des-potenciar, ellos exigen nuestra conformidad y obediencia, pero no hay que olvidar que todo esto no es más que un elaborado argumento de venta.
Ellos no pueden vender lo que a nosotros no nos importa comprar...
"el poder consiste en romper en pedazos las mentes humanas y volverlas a ensamblar en nuevas formas que tú eliges".
Una arma de manipulación de enorme impacto son las operaciones de bandera falsa, en las que se diseña un hecho terrible para cargar las culpas a quien no las tiene.
El 15 de febrero de 1898, en el puerto de La Habana, se hunde un barco de la Marina de Estados Unidos, el Maine.
Mueren la mayoría de sus tripulantes, más de doscientas sesenta personas.
La prensa norteamericana acusa del hundimiento a España.
Así empieza la guerra de Cuba.
Acabará siendo evidente que hay fuerzas del poder que querían entrar en guerra y necesitaban un hecho espectacular para ganarse el apoyo de la opinión pública, norteamericana y mundial.
El 4 de agosto de 1964, en aguas del golfo de Tonkín, ante la costa norte de Vietnam, hay un supuesto ataque de barcos norvietnamitas contra barcos norteamericanos.
Es el pretexto que desencadena la guerra del Vietnam.
Acabará siendo evidente que aquel ataque fue una ficción, creada por el presidente Lyndon B. Johnson y su secretario de Defensa, Robert McNamara, que necesitaban un argumento contundente para poder declarar la guerra.
El mismo McNamara admitió en 2003, en el documental The Fog of War, que aquel ataque jamás se produjo.
Una operación de bandera falsa puede ser igualmente efectiva, aunque sea una ficción.
También en el siglo XXI hay ataques de bandera falsa, muchos más de lo que podría parecer.
Es natural que apenas se hable de ellos:
su objetivo, precisamente, es confundir y pasar desapercibidos.
Pero están al alcance de toda potencia con servicios secretos.
Si son más conocidos los perpetrados por los Estados Unidos de América es por que tienen los servicios secretos más grandes del mundo, y porque han tenido periodistas e historiadores honestos que han acabado demostrando los hechos - a menudo, sin embargo, demasiado tarde.
Harold Pinter, en su discurso de aceptación del Premio Nobel de Literatura, explicó cómo se le aparecían los personajes de sus obras, pero sobre todo aprovechó la ocasión para denunciar públicamente un "acto de hipnosis" colectiva:
La mayoría de los políticos [...] no están interesados en la verdad, sino en el poder [...].
Para mantener ese poder, es esencial que la gente permanezca en la ignorancia [...]. Lo que nos rodea, por tanto, es un vasto tapiz de mentiras. [...]
Todo el mundo sabe lo que ocurrió en la Unión Soviética y en toda la Europa del Este [...]:
brutalidad sistemática, atrocidades generalizadas, supresión despiadada del pensamiento independiente. [...]
Sin embargo [...] los crímenes de Estados Unidos en el mismo período solo han sido registrados superficialmente [...].
Estados Unidos impulsó, y en muchos casos engendró, todas las dictaduras militares de derechas del mundo tras el fin de la Segunda Guerra Mundial. [...]
Pero [...] incluso mientras sucedía, no sucedía... No importaba. No tenía ningún interés.
Los crímenes de Estados Unidos han sido sistemáticos, constantes, crueles y despiadados, pero muy poca gente ha hablado realmente de ellos. [...]
Han manipulado clínicamente el poder en todo el mundo mientras se hacían pasar por una fuerza para el bien universal.
Es un acto de hipnosis brillante, incluso ingenioso, de gran éxito. [...]
¿Qué significan estas palabras?
¿Tienen que ver con un término muy poco usado hoy en día: conciencia? [...]
La determinación intelectual [...] de definir la verdad real de nuestras vidas y nuestras sociedades es una obligación crucial que recae sobre todos nosotros. [...]
Si esa determinación no se incorpora a nuestra visión política, no tenemos ninguna esperanza de restaurar lo que estamos a punto de perder:
¡la dignidad humana...!
En 1990 el Parlamento Europeo concluyó que los servicios secretos de varios países miembros habían participado en actos terroristas y otros delitos graves en el marco de la llamada Operación Gladio, en la que, sobre todo en Italia, se indujo a elementos de "extrema derecha" a cometer actos terroristas que fueron atribuidos a la "extrema izquierda".
Este tipo de ataques de bandera falsa son conocidos como MIHOP, Make it happen on purpose, deliberadamente perpetrados para que sean atribuidos a otro.
En los llamados LIHOP, Let it happen on purpose, se sabe que el enemigo prepara un ataque y se le dan facilidades para que pueda perpetrarlo - como posiblemente hizo Israel (¿Es creíble que el 7 de octubre fallaran, casualmente, todos sus hipersofisticados sistemas de vigilancia y control?) antes de iniciar la invasión de Gaza.
Y así el mundo se ha ido llenando de,
banderas falsas, palabras vacías, máscaras, disfraces y cortinas de humo.
El mundo se ha vuelto tan falso, frívolo y frenético que no podrá mantener por mucho tiempo su despliegue de hechizos y se hundirá, como todas las cosas huérfanas de arraigo y de sentido.
El hogar anímico que nos acogía ahora se tambalea.
La forma de colapso que más inmediatamente nos amenaza es también la más íntima:
el colapso de lo que nos hace humanos
el colapso de nuestra capacidad de entender
el colapso cognitivo
La batalla por el futuro es, en gran medida, una batalla cognitiva, entre tormentas de propaganda y tentaciones digitales.
En esta batalla cognitiva, como Assange y Snowden mostraron hace ya más de una década, también mienten los gobiernos. Miente, en general:
el poder manipula la percepción y la opinión de las personas, en beneficio de lo que interesa al poder y no a las personas...
Los grandes poderes del mundo dedican cada vez más recursos a la llamada guerra cognitiva.
Para conseguir que las personas hagan y piensen lo que el poder quiere, y crean que lo han decidido libremente, hay herramientas como,
el control mental (aplicado en un proyecto ilegal de la CIA que, hasta 1970, estuvo experimentando con ciudadanos sin su consentimiento: el infame MK-Ultra)
Los grandes medios de comunicación contribuyen a la manipulación a gran escala de la opinión pública.
Un claro ejemplo fue, en 2003, la campaña cuidadosamente orquestada para atemorizar a la población mundial haciéndole creer que Irak tenía "armas de destrucción masiva".
Se nos dijo que estas armas podían arrasar cualquier lugar de Europa en cuarenta y cinco minutos.
Tales armas jamás existieron, pero la campaña generó el pretexto para invadir el país en una guerra que duró ocho años y que, según los cálculos de la prestigiosa revista médica The Lancet, ya había causado un exceso de 654.965 muertos entre la población local en 2006.
No se trata simplemente de desmentir las informaciones mayoritarias que recibimos sobre [...] las elecciones en Estados Unidos, el conflicto palestino-israelí, la guerra de Iraq o la descolonización del Sáhara, sino de despertar de la ficción en la que tantos ciudadanos siguen inmersos creyendo que se están informando cuando leen el periódico, escuchan la radio o ven el informativo de televisión...
Se trata de "despertar de la ficción", de darnos cuenta de que hay toda una maquinaria que genera hechizos a través de los datos, las imágenes, las informaciones y las ideas.
Una maquinaria diseñada para confundir, para alterar el sentido de la realidad y para hacer que las personas acepten con convicción, o incluso con entusiasmo, lo que interesa a los grandes poderes.
En 2004, en un artículo en The New York Times, el periodista Ron Suskind recogió unas declaraciones de un asesor de alto nivel de George W. Bush que reconocía que,
en el siglo XXI, el poder consiste en manipular la percepción de la realidad.
De lo que se trata es de imponer ficciones y alterarlas según convenga:
Ahora somos un imperio y, cuando actuamos, producimos nuestra propia realidad.
Y mientras vosotros estéis estudiando esa realidad (de manera tan sensata como queráis), nosotros actuaremos otra vez, produciendo otras nuevas realidades, que también podréis estudiar.
Y así es como irán las cosas...
Crear la realidad según se le antoje, si lo hace un individuo, lleva al delirio.
¿Adónde lleva si lo hace todo un país o una poderosa organización global?
"Nunca se había mentido tanto como hoy",
...afirmó el filósofo e historiador de la ciencia Alexandre Koyré en 1943, cuando la propaganda empezaba a hacerse omnipresente, más de medio siglo antes de que se empezara a hablar de posverda...:
Nunca se había mentido tanto como hoy. Ni mentido de una manera tan descarada, sistemática y constante. [...]
La palabra, el texto, el periódico, la radio..., todo el progreso técnico se aplica al servicio de la mentira...
En aquellos mismos años, George Orwell intuyó que un día el poder querría imponer que,
"2 + 2 = 5" y habría que creerlo sin rechistar...
Referencias
Extraído de los capítulos 1-3 de Jordi Pigem: Conciencia o Colapso - Fragmenta, Barcelona, 2024, páginas 9-15 (las referencias se encuentran en las páginas 125-128).
VILLARROYA: "El acuerdo de paz en Oriente Medio es una pantomima, Israel controlará Palestina"
José Miguel Villarroya, historiador, ofrece un análisis detallado sobre la reciente cumbre de paz en Egipto y su impacto en Oriente Medio, destacando la complejidad del conflicto y las limitaciones del acuerdo alcanzado. Según Villarroya, aunque la conferencia logra detener temporalmente los bombardeos y permite la entrada de ayuda humanitaria, “esto no tiene mucho recorrido” debido a las presiones internas en Israel y la resistencia de Hamás a desarmarse. Además, subraya que la liberación de rehenes y presos palestinos es un logro importante, pero insuficiente para resolver los problemas estructurales de la región.
El historiador enfatiza que el conflicto es más territorial que religioso o ideológico, explicando que “el objetivo de Israel es la creación del gran Israel” y que cualquier acuerdo de paz está condicionado a este objetivo. Villarroya muestra escepticismo respecto a la posibilidad de un estado palestino efectivo, señalando que “una entidad palestina no va a tener capacidad para funcionar” debido a la dependencia de Gaza de Israel en servicios básicos y a la ocupación continua de Cisjordania.
Fuente: 🔞Exención de responsabilidad: Toda la información, material y / o contenido incluido en este programa es sólo para fines informativos y educativos. Invertir en acciones, opciones y futuros es arriesgado y no es adecuado para todos los inversores. Consulte a su propio asesor financiero independiente antes de tomar cualquier decisión de inversión.
Negocios TV no se hace responsable de las opiniones expresadas en el vídeo.
Para definir los tiempos agitados y turbulentos que corren, muchos hemos recurrido a compararlos con una tormenta.
Ésta se asocia naturalmente con fuertes vientos y lluvias torrenciales, con el estruendo de los rayos que sobrecogen el ánimo y el corazón y con grandes olas que amenazan con el naufragio.
Es en medio de la tormenta cuando tomamos conciencia de nuestra fragilidad, de nuestra impotencia y pequeñez.
Y una vez que la tormenta termine no recordarás como lo lograste, como sobreviviste.
Ni siquiera estarás seguro si la tormenta a terminado realmente.
De eso se trata esta tormenta.
Recuerda:
una cosa si es segura... cuando salgas de la tormenta no serás la misma persona de la que entro en ella.