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martes, 30 de junio de 2026

El Lado Activo del Infinito - Los Escritos de Carlos Castañeda-



por Julian Rose
del Sitio Web JulianRose



Julián es uno de los pioneros de la agricultura ecológica del Reino Unido, un activista internacional y autor.
En la actualidad es presidente de la Coalición Internacional para la Protección de la campiña polaca.
Su último libro "En Defensa de la Vida".
Visite el sitio web de Julian en www.julianrose.info









"Cada uno de nosotros los seres humanos tenemos dos mentes.
Una de ellas es totalmente nuestra,
es como una voz débil que siempre nos trae orden, franqueza, propósito.
La otra es una instalación ajena.
Nos trae conflicto, autoafirmación, dudas, desesperanza:
somos nosotros mismos como el centro 'yo-yo' del mundo".







Parte 1
Chamanismo e Intuición
07 Noviembre 2014 


Así habló Carlos Castaneda en 'El Lado Activo del Infinito', que es parte de la serie 'Enseñanzas de Don Juan'.

Y yo le voy a dar más extractos de El Lado Activo del Infinito. Porque creo que estos escritos nos presentan a nosotros enseñanzas chamánicas de una manera directa, poderosa - y en un tiempo en que más las necesitamos.

La fusión hábil del espíritu y de la tierra que surge de estos escritos, es una poderosa tradición nativa de América del Sur - y que también está entre las tribus de indios nativos de América del Norte.

Saltar a los escritos de Castaneda es especial, tal vez sobre todo porque van directamente al intestino, mientras que muchas de las tradiciones esotéricas más contemplativas (de Oriente y Occidente) tienden a encajar en los niveles intelectuales y en el chakra del corazón.

Creo que necesitamos una buena dosis de experiencia interna en este momento en particular, con el fin de obtener y anclarnos a tierra - mientras todo alrededor de las actividades orientadas a la mente están tirando miles refracciones de información - que al final obstruyen las neuronas del neo -cortex y nos ponen permanentemente al borde de la sobrecarga.

En momentos como estos uno tiene que reconectarse con una especie nativa más antigua de la intuición que tiene su nido en el plexo solar; el lugar donde el cordón umbilical una vez tomó el alimento esencial para nuestros diminutos organismos en formación.
"El infinito es todo lo que nos rodea: El espíritu, el oscuro mar de la conciencia es algo que existe por ahí y rige nuestras vidas. Mis pasos y los suyos se rigen por el infinito... 

Las circunstancias que parecen estar gobernadas por el azar son, en esencia, gobernadas por el lado activo del infinito: la intención. Lo que nos puso a usted y a mí juntos era la intención del infinito. Es imposible determinar lo que este intento del infinito es, sin embargo, está ahí, tan palpable como usted y yo."

"Los brujos dicen que hay un temblor en el aire. La ventaja de los brujos es saber que existe el temblor en el aire, y adquirirlo sin más. Para los brujos no hay reflexión, deambular o especular.

Ellos saben todo lo que tienen es la posibilidad de fusionarse con la intención del infinito, y simplemente lo hacen ".
Conocer el temblor en el aire - y aceptarlo. Esa es una gran llamada. Es ese 'temblor' el que guía nuestra 'intención' interior y exterior, como lo llama Castaneda.

Yo lo experimento como un tipo sutil de tensión que le mantiene a uno y abierto a cualquier eventualidad.
"Usted no está alerta. Nunca aprendió a estar alerta, de todos modos.

Estar alerta no significa estar vigilante. Para los brujos, estar alerta significa ser consciente del tejido del mundo cotidiano que parece extraño a la interacción del momento.

No se esconda detrás de banalidades. Póngase de pie, asuma la responsabilidad de lo que sabe. No se pierda en el tejido extraño del mundo que le rodea, ajeno a lo que está pasando.

No esté tan preocupado por usted mismo y sus problemas ".
Guau... - eso es un fuerte llamado a dejar el equipaje mortal de nuestro 'yo-menor'.

Escondiéndose detrás de banalidades es de hecho una clásica posición defensiva en este día y era. ¿Por qué estar a la defensiva? ¿Por qué no ir a la ofensiva?

Hay mucho que lograr en tan poco tiempo...
"Los brujos nunca dicen cosas sin hacer nada. Yo soy más cuidadoso con lo que le digo a usted o a cualquier otra persona.

La diferencia entre tú y yo es que yo no tengo tiempo para nada, y actúo en consecuencia. Usted, por el contrario, cree que tiene todo el tiempo del mundo, y actúa en consecuencia. El resultado final de nuestros comportamientos individuales es que mido todo lo que hago y digo, y no lo hago.

Usted está en busca de medicación de un hechicero para eliminar todo lo molesto, sin esfuerzo alguno de su parte. Usted quiere la 'poción de resultados' - y está curado.

Los brujos enfrentan las cosas de una manera diferente. Dado que no tienen ningún tiempo que perder se entregan totalmente a lo que está delante de ellos.

Su confusión es el resultado de su falta de sobriedad ".
"Los brujos no tienen ningún tiempo que perder"... una poderosa introspección en el compromiso que viene con la plena participación.

Estamos engañados con cualquier cosa y todo diseñado para quitar nuestros ojos de la pelota. Pero cada vez que lo hacemos, una sensación de pérdida acompaña nuestra 'inacción'. Queremos el cielo - pero sólo podemos manejar media hora al día para conseguirlo.

El alboroto está obligado a sobrevenir - ¡y lo hace!
"El nagual Elías y el nagual Julián eran sorprendentemente parecidos en que no había nada dentro de ellos. Ellos estaban vacíos. El nagual Elías era una colección de asombrosas, inquietantes historias de regiones desconocidas.

El nagual Julián era una colección de historias que tendrían a cualquiera en costuras, tendidos en el suelo de la risa. Cada uno de los dos hombres tenían su toque, pero el resultado final era el mismo: el vacío, un vacío que no refleja el mundo, sino el infinito".
¡Tuve que poner eso aquí!

Tengo que admitir - yo estaba muy curioso encontrar el nombre de Julián en este contexto chamánico.
"La tristeza, para los brujos, no es personal.

No es del todo tristeza. Es una ola de energía que proviene de las profundidades del cosmos, y le pega a los hechiceros cuando están receptivos, cuando actúan como radios, capturando ondas de radio.

Los brujos de la antigüedad, que nos dieron todo el formato de la hechicería, creían que hay tristeza en el universo, como una fuerza, una condición, como la luz, como la intención, y que esta fuerza perenne actúa especialmente en brujos, porque ya no tienen escudos defensivos.

No pueden esconderse detrás de sus amigos o de sus estudios. No pueden esconderse detrás del amor, o del odio, o de la felicidad o de la miseria. No pueden esconderse detrás de cualquier cosa. La condición de los brujos es que la tristeza, para ellos, es abstracta.

No viene de la codicia o falta algo, o de la auto importancia.

No viene de mí. Viene deinfinito."
¿Alguna vez ha tenido usted esa sensación - cuando un sentido casi abrumador de tristeza barre sobre usted - que no puede ubicar desde donde está llegando?

Castañeda vincula esta experiencia directamente a un "estado de ser" real - universal - que es una conclusión bastante notable. Sin embargo, es uno con nuestro reconocimiento de que estamos entrelazados con el universo viviente - y nos permite compartir con este universo vivo un tipo especial de resonancia compasiva.

La sensación de que la 'tristeza' es una condición integrada en el tejido de la creación - es profundamente conmovedora y nos da la motivación para reflexionar sobre la profundidad de esto a menudo trágico-hermoso, una cosa llamada vida.
"El silencio interior es un estado peculiar de ser en el que los pensamientos se cancelan y uno puede funcionar a partir de un nivel distinto al de la conciencia cotidiana. El silencio interior significa la suspensión del diálogo interno.

Lo que está en el trabajo durante el silencio interior es otra facultad que tiene el hombre, la facultad que le hace un ser mágico, la facultad que se ha reducido, no por el hombre mismo, sino por alguna influencia extraña".
Aquí, una vez más, está este tema clave para todos nosotros: que una influencia extraña nos han 'restringido' nuestros poderes mágicos.

Así que, armado con este conocimiento, debemos trabajar para liberarnos de esta fuerza vampírica por cualquier medio posible. Aquí, el método sugerido es el logro de un profundo silencio interior.

El estado de meditación profunda le puede poner a uno en contacto con la esencia.
"El resultado deseado es lo que los antiguos hechiceros llaman parar el mundo, el momento en que todo lo que nos rodea deja de ser lo que siempre ha sido.

Este es el momento en que los brujos vuelven a la verdadera naturaleza del hombre. Los viejos hechiceros también lo llamaron la libertad total. Es el momento en que el hombre esclavo se convierte en al hombre libre, capaz de proezas de percepción que desafían nuestra imaginación lineal.

El silencio interior es la avenida que conduce a una verdadera suspensión de juicio, a un momento en que la emanación de datos sensoriales del universo en general deja de ser interpretado por los sentidos; un momento en que la cognición deja de ser la fuerza que, a través del uso y la repetición, decide la naturaleza del mundo".
Aquí es posible vincularse con todas las verdaderas convicciones espirituales 'buscadas'.

Llegar al silencio interior parece fundamental en la superación de nuestros extraños verdugos - e incluso nuestra propia laxitud - falta de sobriedad. Llegamos más allá de su radar cuando nos sumergimos en el silencio universal.

Pero el truco es, re- surgir en esta aún presente existencia temporal - personificando - esta profundidad enriquecida de ser.

Sólo así podremos enfrentar, directamente, la falsa agenda en la que nos encontramos cada día. Hágale frente con valentía, y dedíquese a cambiarlo. Así expresamos - en acción - esta convicción profunda que está grabada cada vez más generosamente en nuestras almas universales.

Es el fracaso humano generalizado el tomar medidas que está frenando la eliminación de los puestos de poder de nuestros opresores ocultos y no tan ocultos, prolongando así la era de la destrucción - a pesar de tanta charla sobre el crecimiento y el despertar.
"Los brujos necesitan un punto de ruptura para establecer el silencio interior...

Es muy importante que usted mismo llegue deliberadamente a este punto de quiebre, o que y lo cree artificialmente y de forma inteligente. Su punto de ruptura es descontinuar su vida como usted la conoce. Usted ha hecho todo lo que le he dicho de forma leal y con precisión.

Si tiene talento, nunca lo demostró. Ese parece ser su estilo. Usted no es lento, pero actúa como si lo fuera. Está muy seguro de sí mismo, pero actúa como si estuviera inseguro. Usted no es tímido, y sin embargo, usted actúa como si tuviera miedo de la gente.

Todo lo que usted hace señala a un solo punto: hay que romper todo eso, sin piedad.

Creo que todo se reduce a un solo acto: usted debe dejar a sus amigos. Usted debe decirles adiós a ellos, para siempre. No es posible continuar en el camino del guerrero llevando su historia personal con usted, y a menos que usted deje su forma de vida, será capaz de seguir adelante con mi instrucción. 

Sus amigos y familiares son sus puntos de referencia. Por lo tanto tienen que irse. 

Los hechiceros tienen un solo punto de referencia: el infinito".
Este consejo puede parecer desalentador - sin embargo, es difícil de refutar.

Si nuestros amigos y familiares siguen siendo un punto de referencia significativo, estamos atrapados en una relación que se opone a seguir el camino de la verdad. Es imposible retener el apego emocional a la familia y amigos y darse al mismo tiempo a uno mismo a la llamada del universo. Esta es una piedra de tropiezo para muchos.

Al comprometernos al cien por ciento a la senda de la verdad, realineamos nuestra relación con la familia y amigos. Esta se convierte en una nueva relación, una más singular y definida.

Cuando uno conoce a alguien, el calor es retenido, pero la aceptación dada por descontada ha sido reemplazada.

El mensaje puede ser duro, pero la verdad no viene envuelta en papel rosado espolvoreado con azúcar.
"El fin de una era significa que las unidades de una cognición ajena están comenzando a afianzarse. Las unidades de nuestra cognición normal, no importa cuán agradable y gratificante sean para usted, están empezando a desaparecer. ¡Un grave momento en la vida de un hombre!

No admire a la gente desde lejos. Esa es la manera más segura de crear seres mitológicos. Acérquese a ellos, hable con ellos, vea cómo son como personas. Póngalos a prueba. Si su comportamiento es el resultado de su convicción de que son un ser que va a morir, entonces todo lo que hacen, no importa cuan extraño, debe ser premeditado y final. 

Si lo que dicen resulta ser sólo palabras, no valen absolutamente la pena.

Los seres humanos son seres que van a morir. Los hechiceros creen firmemente que la única manera de tener un control sobre nuestro mundo, y lo que hacemos en el mismo, es completamente aceptando que estamos en el camino a la muerte. 

Sin esta aceptación básica, nuestras vidas, nuestras acciones, y el mundo en el que vivimos son asuntos inmanejables.

La aceptación de esto es de largo alcance. Sin embargo, no es la mera aceptación la que hace el truco. Tenemos que encarnar esa aceptación y vivirla hasta el final.

Los hechiceros de todas las épocas han dicho que la visión de nuestra muerte es la visión más aleccionadora que existe".








Parte 2
La Cita con el Infinito
24 Noviembre 2014

"Los aspectos prácticos en los que los científicos están interesados son propicios para la construcción de más y más máquinas. No están orientados a alcanzar la vastedad del universo como un asunto de experiencia personal."

"Algún día te voy a decir más sobre las fuerzas que impulsan al hombre para actuar estúpidamente. Algunos de nosotros hacemos sentido cuando hablamos porque estamos preparados para usar palabras con precisión. Pero la mayoría de nosotros no estamos dispuestos a tomarnos a nosotros en serio como hombres que vamos a morir.

Siendo inmortales, no sabríamos cómo hacerlo. No hace ninguna diferencia lo que las complejas máquinas de los científicos pueden construir. Las máquinas no pueden en absoluto ayudar a nadie a afrontar la cita ineludible: la cita con el infinito".
Infinito - 'la voz del espíritu ", como Castañeda también lo llama.

Esa cita "es un día de ajuste de cuentas. Es un espacio en el que miramos hacia atrás y vemos lo que realmente hicimos de nuestra corta duración de la vida terrenal.

Al anticipar que esto nos sucederá a cada uno de nosotros en la muerte, podemos retroceder ahora, reagrupar las tendencias rebeldes o caprichosas, y obtener una mayor intención - un enfoque más cierto en nuestro propósito de estar aquí.
"El nagual Julián solía contarme sobre los generales victoriosos de la antigua Roma. Cuando regresaban victoriosos se organizaban gigantescos desfiles en honor a ellos. Montando con ellos fue iba un esclavo cuyo trabajo era susurrarle al oído que toda la fama y la gloria no son más que transitorias.

Si somos victoriosos en todo, nosotros no tenemos a nadie para susurrarnos al oído que todo es efímero. La única susurrante es la muerte, la consejera infalible, la única que no le dirá una mentira ".
Así que nuestro sentido de finitud nos mantiene humildes.

Pero una vez que empezamos a inflarnos con reclamaciones egoístas de conocimiento, conciencia espiritual, proezas deportivas, Ganar dinero, actos heroicos de guerra, o cualquier tipo de "logros" de la matriz, sin duda temeremos nuestra "cita con el infinito" - el gran nivelador.
"Los brujos del México antiguo vieron que el universo en general se compone de campos de energía en forma de filamentos luminosos.

Vieron trillones de ellos, donde miraban. También vieron que esos campos de energía se acomodaban en las corrientes de fibras luminosas, arroyos que son constantes las fuerzas, perennes en el universo".

"Los hechiceros también descubrieron que cada criatura en el universo está unida al oscuro mar de la conciencia en un punto redondo de luminosidad que era evidente cuando esas criaturas eran percibidas como energía.

En ese punto de luminosidad, que los brujos del México antiguo llamaban el punto de ensamblaje de los seres humanos, infinidad de campos de energía del universo en general, en forma de filamentos luminosos, convergen y pasan a través de él.

Estos campos de energía se convierten en datos sensoriales, y los datos sensoriales son entonces convertidos, interpretados y percibidos como el mundo que conocemos.

Lo que convierte las fibras luminosas en datos sensoriales es el oscuro mar de la conciencia. Los brujos ven la transformación y la llaman el resplandor de la conciencia, un brillo que se extiende como un halo alrededor del punto de encaje ".
Nikola Tesla dijo una vez que si usted quiere encontrar los secretos del universo, usted debe pensar en términos de "energía, frecuencia y vibración".

En el pasaje anterior obtenemos una explicación de este fenómeno, algo que 
David Icke y otros recientemente, también entendieron en que:
es sólo porque nosotros los seres humanos tenemos un sistema de decodificación dentro de nuestro neocórtex, que somos capaces de formular imágenes tridimensionales físicas a partir de esos "millones y millones de campos de energía" - y experimentarlos como formas materiales - nuestro mundo físico.
'Filamentos luminosos' convergen y pasan a través del 'punto de encaje', de acuerdo a los hechiceros.

Un punto de encaje es algo que 'saca todas las cosas' y las ensambla. Muy interesante. Por lo tanto nosotros, los humanos, cuando estamos atentos a los niveles vibratorios de energía universal - somos receptores de estos filamentos luminosos de energía - y los convertimos en formas de pensamiento y solidez material. En objetos con nombre y manifestaciones físicas.

"El oscuro mar de la conciencia" parece ser una especie de filtro, que ayuda a ordenar e interpretar los datos que se reciben. Cuanto más altas son las tasas vibratorias del receptor - más se acerca uno a la esencia (de energía).

Esto es acerca de inspiración, creatividad, artesanía. Acerca de convertir estas energías que afluyen a vivir interpretaciones escultóricas en manifestaciones físicas de la fuente divina de donde vinieron.

Esto es lo que se supone que es la 'Vida'... y mira en lo que se ha convertido!
"Hoy en día usted puede recordar un acontecimiento que resume su vida entera.

Siempre nos enfrentamos a una situación que es la misma que aquella que nunca se resolvió. El infinito siempre nos pone en la terrible situación de tener que elegir. Queremos infinito, pero al mismo tiempo queremos huir de el.

Usted quiere decirme que vaya y salte en un lago, pero al mismo tiempo usted se siente obligado a quedarse. Sería infinitamente más fácil para que usted sólo ser obligado a quedarse".
Este pasaje pone de relieve el dilema común para nosotros los seres humanos:
"Siempre somos enfrentados con una situación que es la misma que aquella que nunca se resolvió."
El factor del Talón de Aquiles se aplica - a veces una y otra vez durante nuestro tiempo de vida, hasta que finalmente lo derribamos contra el suelo - y podemos luego seguir, liberados y aligerados.
"Lo que está en juego es la llegada de una fuerza desintegradora. Pero no una fuerza que lo está desintegrando a usted; no me refiero a eso.

Está desintegrando lo que los brujos llaman instalación extranjera, que existe en usted y en todos los demás seres humanos. El efecto de la fuerza que desciende en usted, que está desintegrando la instalación extranjera, es la que tira a los brujos de su sintaxis.

Yo sé lo difícil que es para que usted poder lidiar con esta faceta de su vida. Cada hechicero que sé que ha pasado por ella. Los hombres que pasan por allí sufren infinitamente más daño que las hembras. Supongo que es la condición de la mujer a ser más duradera.

Los brujos del México antiguo, actuando como grupo, trataron de reforzar el impacto de esta fuerza desintegradora. En nuestros días, no tenemos manera de actuar como un grupo, así que debemos prepararnos para afrontar en soledad una fuerza que nos barrerá del lenguaje, porque no hay manera de describir adecuadamente lo que está pasando.

Los hechiceros se enfrentan a lo desconocido en el la mayoría de los incidentes comunes que uno puede imaginar.

Cuando se enfrentan a ello, y no pueden interpretar lo que están percibiendo, tienen que depender de una fuerza externa para dirección. He llamado a esa voz el infinito, o la voz del espíritu.

Si los hechiceros no tratan de ser racionales sobre lo que no puede ser racionalizado, el espíritu infaliblemente les dice qué es qué".
"Desintegrar la instalación extranjera" en nosotros, es nuestra tarea.

Hay cosas que realmente no le gustan:
el amor, la pasión, la fe en uno mismo, las manifestaciones del espíritu, la conciencia y la "intención", para empezar.
Estas son las mismas cualidades que deponen a los maestros del control de que se aferran al poder en este planeta.

Estas personas son, después de todo, receptivas a las órdenes de la 'instalación extranjera' y siguen el ejemplo en consecuencia. A medida que adquirimos confianza en nuestros poderes debemos canalizarlos en acciones diseñadas para lanzar a nuestros opresores de sus tronos y dar a nuestra Tierra el margen de maniobra para sanar.

Usar la mente racional para tratar de comprender o controlar la fuerza divina es acerca de lo que han sido la mayor parte de los últimos tres a cuatro siglos - y sin duda antes.

Tratar de definir una fuerza que es esencialmente fluida, misteriosa y siempre sorprendente, es en gran parte una preocupación masculina, y una que ha metido tanto a hombres como a mujeres en muchos problemas - por no hablar de la trama sutil de nuestro planeta vivo.

Para conseguir "un arreglo" en algo, uno tiene que verlo desde (o en) el exterior; y ver algo desde/en el exterior es colocar ese objeto "fuera" de uno mismo. Más allá de uno.

Considerando que lo Divino está a la vez dentro y fuera, y sólo se puede acceder a través de la colocación de la mente racional al servicio de la mente divina. Entonces todas las posibilidades comienzan a desarrollarse y ganamos real 'dirección de la vida' en todo lo que hacemos. Este es el gran cambio.

La metamorfosis que anuncia una nueva era en la evolución de la humanidad.
"Todo lo que haces tiene que ser un acto de brujería Un acto libre de expectativas que invaden, miedo al fracaso, esperanzas de éxito, libre del culto al yo, todo lo que usted hace tiene que ser improvisado, una obra de magia en donde usted libremente se abre a sí mismo a los impulsos de lo infinito. "

"No hay nada suave sobre brujos o brujería. El primer tiempo, el infinito desciende sobre usted puede ser una toma total de control de sus facultades."

"La elección de los guerreros-viajeros no es realmente un acto de elegir, sino más bien un acto de consentir con elegancia a las solicitaciones del infinito."

"Es completamente negro a nuestro alrededor, pero si se mira por el rabillo del ojo, se ven sombras fugaces saltando a su alrededor. Ha llegado, sólo por su esfuerzo, a lo que los chamanes del México antiguo llamaban el tema de temas.

He estado dándole vueltas al asunto todo este tiempo, insinuando a usted que algo nos está sosteniendo prisioneros. De hecho estamos prisioneros! Este era un hecho energético para los chamanes del México antiguo. Hay una explicación que es la explicación más sencilla del mundo.

Se apoderaron porque somos alimento para ellos, y ellos nos exprimen sin piedad porque somos su sustento. Al igual que nosotros amontonamos a los pollos en corrales de pollos, los depredadores trasera nos amontonan en asentamientos humanos. Por lo tanto, su comida está siempre disponible para ellos."

"Los hechiceros creen que los depredadores nos han dado nuestros sistemas de creencias, nuestras ideas del bien y el mal, nuestras costumbres sociales.

Ellos son los que establecieron nuestras esperanzas y expectativas y sueños de éxito o fracaso. Nos han dado la codicia, la avaricia y la cobardía. Son los depredadores que nos hace complacientes, seguidores de rutinas, y ególatras.

Para mantenernos obedientes y dóciles y débiles, los depredadores se comprometieron en una maniobra estupenda; estupenda, por supuesto, desde el punto de vista de un estratega de la lucha. Una maniobra horrible desde el punto de vista de aquellos que la padecen.

Ellos nos dieron su mente! ¿Me escucha?

Los depredadores nos dieron su mente, que se convierte en nuestra mente. La mente del predador es barroca, contradictoria, malhumorada, llena de temor de ser descubiertos en cualquier momento.

Yo sé que a pesar de que usted nunca ha sufrido hambre tiene ansiedad de alimentos, que no es otra cosa que la ansiedad del depredador que teme que en cualquier momento ahora su maniobra vaya a ser descubierta y su comida va a ser negada. A través de la mente, que, después de todo, es su mente, los depredadores inyectan en las vidas de los seres humanos lo que es conveniente para ellos.

Y ellos aseguran, de esta manera, un grado de seguridad el actuar como un amortiguador contra el miedo".
"Los depredadores nos dieron su mente - que se convierte en nuestra mente". Un acto que se conoce como 'estupendo' desde el punto de vista de una estrategia de lucha.

La descripción de Osho de la iluminación viene a la mente con respecto a este dilema en el que nos encontramos:
"La iluminación es un proceso destructivo. No tiene nada que ver con ser mejor o estar más feliz. La iluminación es el desmoronamiento de la falsedad. Es ver a través de la fachada de la pretensión. Es la erradicación completa de todo lo que imaginamos que es verdad."
Castaneda:
"Los brujos del México antiguo vieron el depredador.

Lo llamaron el volador, ya que salta a través del aire. No es un espectáculo agradable. Es una gran sombra, impenetrable oscuridad, una sombra negra que salta a través del aire. Entonces aterriza en el suelo.

Los brujos del México antiguo estaban bastante incómodos con la idea de cuando hizo su aparición en la Tierra.

Ellos razonaron que el hombre debe haber sido un ser completo en un punto, con ideas estupendas, hazañas de la conciencia que son leyendas mitológicas en la actualidad.

Y entonces todo parece desaparecer, y tenemos ahora un hombre sedado.

Lo que estoy diciendo es que a lo que nos enfrentamos no es a un simple depredador. Es muy inteligente y organizado. Sigue un camino metódico para inutilizarnos. El hombre, el ser mágico que está destinado a ser, ya no es mágico. Él es una pieza promedio de carne.

No hay más sueños para el hombre, más que los sueños de un animal que está siendo criado para convertirse en un pedazo de carne: trillado, convencional, imbécil".
Un pasaje extraordinario.

El 'volador' pasa por debajo de otros nombres en otras culturas, tales como,
Muchos de nosotros los hemos experimentado en alguna forma u otra.

Pueden ser muy viciosos, pero puesto que temen que su propia caída, huirán cuando son enfrentados directamente por las manifestaciones de la verdad.

Sin embargo, mientras la mayoría de la humanidad se manifiesta como "una pieza promedio de carne", el tipo de valor necesarios para solicitar tal confrontación parece altamente improbable que surja.
"Pronto usted va a ingresar en el infinito por la fuerza de su propio poder personal.

Una vez que haya entrado en el infinito, usted no podrá depender de nadie para traerle de vuelta. Se necesita su decisión entonces. Sólo usted puede decidir si desea o no volver. Debo advertirle que pocos guerreros-viajeros sobreviven este tipo de encuentro con el infinito.

El infinito es atractivo más allá de la creencia. Un guerrero-viajero encuentra que volver al mundo del desorden, la coacción, el ruido y el dolor es un asunto muy poco atractivo. Usted debe saber que su decisión de quedarse o retornar no es una cuestión de elección razonable, sino una cuestión de intención."

"Somos guerreros-viajeros. Sólo los hechos energéticos son significativos para nosotros.

Todo lo demás son acompañantes que no tienen ninguna importancia en absoluto. Nuestra cognición normal requiere una explicación lineal para estar satisfecha, y las explicaciones lineales no son posibles. Ese es el quid de la interrupción de la continuidad.

La interrupción es el hechicero. Para quedarse atrás, usted necesita toda su fuerza, toda su paciencia, y sobre todo, las tripas de acero del guerrero-viajero".

Fuente: http://www.bibliotecapleyades.net/cienciareal/esp_chaman_27.htm#Parte_2_
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Damian F Diaz Miércoles, 11/07/2018 a las 4:27 am
Estimada Mariela,
Me nace una pregunta cuando le respondes a Chita.
Si, hasta hace 100 años atrás se dejó de tener comunicación entre los humanos y el Futuro Inmediato. Me pregunto que fue del personaje de Don Juan de los libros de Carlos Castaneda. En lo personal fue una figura que me mantuvo en el constante cuestionamiento de mi vida al no haber más referencia en ese tiempo hasta tu aparición en el 2011. Has comentado algo al respecto de esos libros, pero por lo que ahora mencionas es quizás que un Hashira estuviera detrás de ello. Si considera oportuno comentar de antemano muchas gracias y siempre llevo todo tu conocimiento en el corazón.
Con mucho aprecio.
Damián Díaz.
marielalero Viernes, 13/07/2018 a las 5:12 am
Estimado Damián Diaz,
Don Juan Matus como ser humano tenía un desarrollo cognitivo que lo hacía ser muy particular en su forma de pensar, observar, y analizar la realidad cotidiana, condición que con el correr de los años hizo que cada una de sus experiencias, se tornasen para él, no tan solo en la observación consciente de su propia existencia, sino que también sobre la existencia de los demás.
Se podría decir que su nivel de inteligencia, era único, situación que con el correr de los años lo llevo a poder ver con sus propios ojos más allá, de las barreras vibratorias de este mundo físico.
Más allá de ser un indio Yaqui, con todo lo que implica en cuanto a su legado ancestral, solo utilizo ciertos conocimientos, su instinto lo llevo por otro camino, aprendió a desenvolverse dentro de este mundo, usando más la lógica, la razón y las secuencias de los hechos diarios a su alrededor y a nivel personal.
Creía en lo que era visible y en aquello que a simple apariencia no era demostrable.
Esta forma de pensar lleva a que un ser humano, desarrolle un cognitivo distinto, sabe que dentro de este mundo su mejor camuflaje es aprender a pasar desapercibido, mostrándose como un ser humano común y corriente entre los demás. Mientras se es plenamente consciente que se convive con los depredadores y los cazadores.
A su manera él intento expresar y comunicar lo que fue aprendiendo, algunos lo entendieron, otros no lo comprendieron.
Un fuerte abrazo,
marielalero.
Fuente y Página Web de Marielalero:  www.marielalero.com.ar

Respuesta que corresponde al post Solucionando Situaciones:

https://www.marielalero.com.ar/solucionando-situaciones/

domingo, 14 de abril de 2024

“Sombras de barro”, de Carlos Castaneda.

“Sombras de barro”, de Carlos Castaneda





Sentarse en silencio con don Juan era una de las ex­periencias más agradables que conocía. Estábamos có­modamente sentados en unas sillas tapizadas en la parte posterior de su casa, en las montañas de México central. Era de tarde. Soplaba una brisa placentera. El sol estaba detrás de la casa, a nuestras espaldas. Su luz se desvane­cía, creando exquisitas sombras verdes en los grandes árboles del patio. Enormes árboles crecían alrededor de la casa y aun más allá, tapando la vista de la ciudad don­de don Juan vivía. Me daba siempre la sensación de estar en un lugar salvaje, un lugar salvaje distinto del árido desierto de Sonora, pero agreste de todos modos.

 

‑Hoy vamos a discutir un tema muy serio de la bru­jería ‑dijo don Juan de manera abrupta‑, y vamos a co­menzar por hablar del cuerpo energético.

 

Me había descrito el cuerpo energético incontables veces, diciéndome que era un conglomerado de campos de energía que conforman el cuerpo físico cuando es vis­to como energía que fluye en el universo. Había dicho que era más pequeño, más compacto, y de apariencia más pesada que la esfera luminosa del cuerpo físico. Don Juan me había explicado que el cuerpo y el cuerpo energético eran dos conglomerados de campos energéticos comprimidos y unidos por una extraña fuerza agluti­nante. Había enfatizado una y otra vez que la fuerza que une esos dos grupos de campos energéticos era, según los chamanes del México antiguo, la fuerza más misteriosa en el universo. Él estimaba que era la esencia pura de todo el cosmos, la suma total de todo lo que es. Había asegurado que el cuerpo físico y el cuerpo ener­gético eran las únicas configuraciones de energía en con­trapeso en el reino humano. Por tanto, él no aceptaba ningún otro dualismo. El dualismo entre cuerpo y men­te, carne y espíritu, él los consideraba como una mera concatenación de la mente que surgía de ésta sin funda­mento energético alguno. Don Juan había dicho que por medio de la disciplina es posible para cualquiera acercar el cuerpo energético hacia el cuerpo físico. Normalmente, la distancia entre los dos es enorme. Una vez que el cuerpo energético está dentro de cierto radio cualquiera (que varía para cada uno de noso­tros individualmente), por medio de la disciplina, puede tomar de él una réplica exacta del cuerpo físico; es decir, un ser sólido, tridimensional. De allí la idea de los chamanes del otro o del doble. Del mismo modo, a través de los mismos procesos de disciplina, cualquiera puede forjar de su cuerpo físico sólido, tridimensional, una réplica exacta de su propio cuerpo energético, es decir, una carga de energía etérea invisible al ojo humano, tal como lo es toda energía.

 

Cuando don Juan me dio esta explicación, mi reac­ción había sido preguntarle si lo que él estaba descri­biendo era una proposición mítica. Él me había respon­dido que no hay nada mítico acerca de los chamanes. Los chamanes eran seres prácticos, y lo que ellos descri­bían era siempre algo muy sobrio y muy realista. De acuerdo a don Juan, la dificultad de entender lo que los chamanes hacían estaba en que ellos procedían desde un sistema cognitivo diferente.

 

Aquel día, sentados en la parte trasera de su casa en el centro de México, don Juan dijo que el cuerpo energé­tico era de una importancia clave en todo lo que estaba ocurriendo en mi vida. Él veía como un hecho energéti­co el que mi cuerpo energético, en lugar de alejarse de mí (como sucede normalmente), se me acercaba a gran ve­locidad.

 

‑¿Qué significa el que se me esté acercando, don Juan? ‑pregunté.

‑Significa que algo te va a sacar la mugre ‑dijo don Juan, sonriendo‑. Un grado tremendo de control va a aparecer en tu vida, pero no tu control; el control del cuerpo energético.

‑¿Quiere decir, don Juan, que una fuerza externa va a controlarme? ‑pregunté.

‑Hay montones de fuerzas externas controlándote ahorita mismo ‑don Juan replicó‑. El control al que me refiero es algo que está fuera del dominio del lengua­je. Es tu control, pero a la vez no lo es. No puede ser clasi­ficado, pero sí puede ser experimentado. Y, por cierto, y por sobre todo, puede ser manipulado. Recuerda: puede ser manipulado, por supuesto, para tu beneficio total, que no es, claro, tu propio beneficio sino el beneficio del cuerpo energético. Sin embargo, el cuerpo energético eres tú, así es que podríamos continuar indefinidamente co­mo perros mordiéndose la propia cola, tratando de expli­car esto. El lenguaje es inadecuado. Todas estas experien­cias están más allá de la sintaxis.

 

La oscuridad había descendido muy rápidamente, y el follaje de los árboles, que momentos antes brillaba de color verde, estaba ahora muy oscuro y denso. Don Juan dijo que, si yo prestaba atención intensamente a la oscuri­dad del follaje, sin enfocar la mirada sino mirando como con el rabillo del ojo, vería una sombra fugaz cruzando mi campo de visión.

 

‑Ésta es la hora apropiada para hacer lo que te voy a pedir ‑dijo‑. Toma un momento en fijar la atención necesaria de parte tuya para lograrlo. No pares hasta que captes esa sombra fugaz negra.

 

Vi de hecho una extraña sombra fugaz negra proyec­tada en el follaje de los árboles. Era, o bien una sombra que iba de un lado al otro, o varias sombras fugaces mo­viéndose de derecha a izquierda o de izquierda a dere­cha, o hacia arriba en el aire. Me parecían peces negros y gordos, peces enormes. Era como si gigantescos peces­ espada volaran por el aire. Estaba absorto en la visión. Luego, finalmente, la visión me asustó. Estaba ya muy oscuro para ver el follaje, pero aun así veía las sombras fugaces negras.

 

‑¿Qué es, don Juan? ‑pregunté‑. Veo sombras fugaces negras por todos lados.

‑Ah, es el universo en su totalidad -dijo‑, incon­mensurable, no lineal, fuera del reino de la sintaxis. Los chamanes del México antiguo fueron los primeros que vieron esas sombras fugaces, así es que las siguieron. Las vieron como tú las viste hoy, y las vieron como energía que fluye en el universo. Y, sí, descubrieron algo tras­cendental.

 

Paró de hablar y me miró. Sus pausas encajaban per­fectamente. Siempre paraba de hablar cuando yo pendía de un hilo.

 

‑¿Qué descubrieron, don Juan? ‑pregunté.

‑Descubrieron que tenemos un compañero de por vida ‑dijo de la manera más clara que pudo‑. Tene­mos un predador que vino desde las profundidades del cosmos y tomó control sobre nuestras vidas. Los seres humanos son sus prisioneros. El predador es nuestro amo y señor. Nos ha vuelto dóciles, indefensos. Si que­remos protestar, suprime nuestras protestas. Si quere­mos actuar independientemente, nos ordena que no lo hagamos.

 

Estaba ya muy oscuro a nuestro alrededor, y eso pa­recía impedir cualquier expresión de mi parte. Si hubie­ra sido de día, me hubiera reído a carcajadas. En la oscu­ridad, me sentía bastante inhibido.

 

‑Hay una negrura que nos rodea ‑dijo don Juan‑, pero si miras por el rabillo del ojo, verás todavía las fuga­ces sombras saltando a tu alrededor.

 

Tenía razón. Aun las podía ver. Sus movimientos me marearon. Don Juan prendió la luz, y eso pareció disi­parlo todo.

 

‑Has llegado, a través de tu propio esfuerzo, a lo que los chamanes del México antiguo llamaban el tema de temas ‑dijo don Juan‑. Me anduve con rodeos to­do este tiempo, insinuándote que algo nos tiene prisione­ros. ¡Desde luego que algo nos tiene prisioneros! Esto era un hecho energético para los chamanes del México an­tiguo.

‑¿Pero, por qué este predador ha tomado posesión de la manera que usted describe, don Juan? ‑pregun­té‑. Debe haber una explicación lógica.

‑Hay una explicación ‑replicó don Juan‑, y es la explicación más simple del mundo. Tomaron posesión porque para ellos somos comida, y nos exprimen sin compasión porque somos su sustento. Así como noso­tros criamos gallinas en gallineros, así también ellos nos crían en humaneros. Por lo tanto, siempre tienen comi­da a su alcance.

 

Sentí que mi cabeza se sacudía violentamente de lado a lado. No podía expresar mi profundo sentimiento de incomodidad y descontento, pero mi cuerpo se movía haciéndolo patente. Temblaba de pies a cabeza sin voli­ción alguna de mi parte.

 

‑No, no, no, no ‑me oí decir‑. Esto es absurdo, don Juan. Lo que usted está diciendo es algo monstruo­so. Simplemente no puede ser cierto, para chamanes o para seres comunes, o para nadie.

‑¿Por qué no? ‑don Juan preguntó calmadamen­te‑. ¿Por qué no? ¿Por qué te enfurece?

‑Sí, me enfurece ‑le contesté‑. ¡Esas afirmacio­nes son monstruosas!

‑Bueno ‑dijo‑, aún no has oído todas las afirma­ciones. Espérate un momento y verás cómo te sientes. Te voy a someter a un bombardeo. Es decir, voy a some­ter a tu mente a tremendos ataques, y no te puedes ir porque estás atrapado. No porque yo te tenga prisione­ro, sino porque algo en ti te impedirá irte, mientras que otra parte de ti de veras se alocará. Así es que, ¡ajústate el cinturón!

 

Sentí que había algo en mí que exigía ser castigado. Don Juan tenía razón. No podría haberme ido de la casa por nada del mundo. Y, aun así, no me gustaban para nada las insensateces que él peroraba.

 

‑Quiero apelar a tu mente analítica ‑dijo don Juan‑. Piensa por un momento, y dime cómo explica­rías la contradicción entre la inteligencia del hombre‑in­geniero y la estupidez de sus sistemas de creencias, o la estupidez de su comportamiento contradictorio. Los chamanes creen que los predadores nos han dado nuestro sistema de creencias, nuestras ideas acerca del bien y el mal, nuestras costumbres sociales. Ellos son los que establecieron nuestras esperanzas y expecta­tivas, nuestros sueños de triunfo y fracaso. Nos otorgaron la codicia, la mezquindad y la cobardía. Es el predador el que nos hace complacientes, rutinarios y egomaniacos.

‑¿Pero de qué manera pueden hacer esto, don Juan? ‑pregunté, de cierto modo más enojado aún por sus afirmaciones‑. ¿Susurran todo esto en nuestros oídos mientras dormimos?

‑No, no lo hacen de esa manera, ¡eso es una idio­tez! ‑dijo don Juan, sonriendo‑. Son infinitamente más eficaces y organizados que eso. Para mantenernos obedientes y dóciles y débiles, los predadores se involu­craron en una maniobra estupenda (estupenda, por su­puesto, desde el punto de vista de un estratega). Una maniobra horrible desde el punto de vista de quien la sufre. ¡Nos dieron su mente! ¿Me escuchas? Los pre­dadores nos dieron su mente, que se vuelve nuestra mente. La mente del predador es barroca, contradicto­ria, mórbida, llena de miedo a ser descubierta en cual­quier momento. Aunque nunca has sufrido hambre ‑continuó‑, sé que tienes unas ansias continuas de comer, lo cual no es sino el ansia del predador que teme que en cual­quier momento su maniobra será descubierta y la comi­da le será negada. A través de la mente, que después de todo es su mente, los predadores inyectan en las vi­das de los seres humanos lo que sea conveniente para ellos. Y se garantizan a ellos mismos, de esta manera, un grado de seguridad que actúa como amortiguador de su miedo.

‑No es que no pueda aceptar esto como válido, don Juan ‑dije‑. Podría, pero hay algo tan odioso al res­pecto que realmente me causa rechazo. Me fuerza a to­mar una posición contradictoria. Si es cierto que nos co­men, ¿cómo lo hacen?

 

Don Juan tenía una sonrisa de oreja a oreja. Rebosaba de placer. Me explicó que los chamanes ven a los niños humanos como extrañas bolas luminosas de energía, cu­biertas de arriba a abajo con una capa brillante, algo así como una cobertura plástica que se ajusta de forma ceñi­da sobre su capullo de energía. Dijo que esa capa brillan­te de conciencia era lo que los predadores consumían, y que cuando un ser humano llegaba a ser adulto, todo lo que quedaba de esa capa brillante de conciencia era una angosta franja que se elevaba desde el suelo hasta por en­cima de los dedos de los pies. Esa franja permitía al ser humano continuar vivo, pero sólo apenas.

 

Como si hubiera estado en un sueño, oí a don Juan Matus explicando que, hasta donde él sabía, la humani­dad era la única especie que tenía la capa brillante de conciencia por fuera del capullo luminoso. Por lo tanto, se volvió presa fácil para una conciencia de distinto orden, tal como la pesada conciencia del predador. Luego hizo el comentario más injuriante que había pronunciado hasta el momento. Dijo que esta angosta franja de conciencia era el epicentro donde el ser humano estaba atrapado sin remedio. Aprovechándose del único punto de conciencia que nos queda, los predadores crean llamaradas de conciencia que proceden a consumir de manera despiadada y predatorial. Nos otorgan proble­mas banales que fuerzan a esas llamaradas de conciencia a crecer, y de esa manera nos mantienen vivos para alimen­tarse con la llamarada energética de nuestras seudo‑pre­ocupaciones.

 

Algo debía de haber en lo que don Juan decía, pues me resultó tan devastador que a este punto se me revol­vió el estómago. Después de una pausa suficientemente larga para que me pudiera recuperar, le pregunté a don Juan:

 

‑Pero ¿por qué, si los chamanes del México anti­guo, y todos los chamanes de la actualidad, ven los pre­dadores no hacen nada al respecto?

‑No hay nada que tú y yo podamos hacer ‑dijo don Juan con voz grave y triste‑. Todo lo que pode­mos hacer es disciplinarnos hasta el punto de que no nos toquen. ¿Cómo puedes pedirles a tus semejantes que atraviesen los mismos rigores de la disciplina? Se reirán y se burlarán de ti, y los más agresivos te darán una pa­tada en el culo. Y no tanto porque no te crean. En lo más profundo de cada ser humano, hay un saber ancestral, visceral acerca de la existencia del predador.

 

Mi mente analítica se movía de un lado a otro como un yo‑yo. Me abandonaba y volvía, me abandonó de nuevo y volvió otra vez. Lo que don Juan estaba afir­mando era absurdo e increíble. Al mismo tiempo, era algo de lo más razonable, tan simple. Explicaba cada contradicción humana que se me pudiera ocurrir. ¿Pero cómo podría cualquier persona haber tomado esto con seriedad? Don Juan me empujaba al paso de una avalan­cha que me derribaría para siempre. Sentí otra ola de una sensación amenazante. La ola no provenía de mí, y sin embargo estaba unida a mí. Don Juan estaba haciéndome algo, algo misteriosamente positivo y a la vez terriblemente negativo. Lo sentí como un intento de cortar una fina lámina que parecía estar pegada a mí. Sus ojos estaban fijos en los míos, me miraba sin parpadear. Alejó sus ojos de mí y comenzó a hablar sin volver a mirarme.

 

‑Cuando las dudas te asalten hasta el punto de que corras peligro ‑dijo‑, haz algo pragmático al respecto. Apaga la luz. Perfora la oscuridad. Averigua qué pue­des ver.

 

Se levantó para apagar la luz. Lo frené.

 

‑No, no, don Juan ‑dije‑, no apague la luz. Es­toy bien.

 

Lo que sentía era algo fuera de lo normal, un inusual miedo a la oscuridad. El solo pensar en ella me producía jadeos. Definitivamente sabía algo visceralmente, pero ni loco lo tocaría o lo traería a la superficie, ¡por nada del mundo!

 

‑Viste las sombras fugaces contra los árboles ‑dijo don Juan, reclinándose en su silla‑. Estuviste muy bien. Ahora me gustaría que las vieras en esta habitación. No es­tás viendo nada. Simplemente estás captando imágenes fu­gaces. Tienes suficiente energía para hacerlo.

Temía que don Juan se levantara y apagara la luz de la habitación, y así lo hizo. Dos segundos más tarde yo estaba gritando a grito pelado. No sólo capté la visión de esas imágenes fugaces, sino que las oí zumbando en mis oídos. Don Juan prendió la luz mientras se doblaba de risa.

‑¡Qué tipo temperamental! ‑dijo‑. Un completo incrédulo, por un lado, y por el otro un pragmatista. Tienes que arreglar esta lucha interna. Si no, vas a hin­charte y a reventar como sapo.

 

Don Juan continuó hincándome su púa más y más profundo.

 

‑Los chamanes del México antiguo ‑dijo‑ vieron al predador. Lo llamaron el volador porque brinca en el aire. No es nada lindo. Es una enorme sombra, de una oscuridad impenetrable, una sombra negra que salta por el aire. Luego, aterriza de plano en el suelo. Los chama­nes del México antiguo estaban bastante inquietos con saber cuándo había hecho su aparición en la Tierra. Ra­zonaron que era que el hombre debía haber sido un ser completo en algún momento, con estupendas revela­ciones, proezas de conciencia que hoy en día son leyen­das mitológicas. Y luego todo parece desvanecerse y nos quedamos con un hombre sumiso.

 

Quería enojarme, llamarlo paranoico, pero de algún modo mi rectitud inflexible que por lo general se escon­día justo por debajo de la superficie de mi ser, no estaba allí. Algo en mí estaba más allá de hacerle mi pregunta favorita: ¿Qué pasa si lo que él dice es verdad? Aquella noche, al tiempo que me hablaba, de todo corazón sentí que lo que me decía era verdad, pero al mismo tiempo y con igual fuerza, sentí que todo lo que me estaba dicien­do era completamente absurdo.

 

‑¿Qué me está diciendo, don Juan? ‑pregunté dé­bilmente. Mi garganta estaba constreñida. Apenas podía respirar.

‑Lo que estoy diciendo es que no nos enfrentamos a un simple predador. Es muy ingenioso, y es organiza­do. Sigue un sistema metódico para volvernos inútiles. El hombre, el ser mágico que es nuestro destino alcan­zar, ya no es mágico. Es un pedazo de carne. No hay más sueños para el hombre sino los sueños de un ani­mal que está siendo criado para volverse un pedazo de carne: trillado, convencional, imbécil.


(...)


en El Lado Activo del Infinito, 1998


Fuente:  https://descontexto.blogspot.com/2022/04/sombras-de-barro-de-carlos-castaneda.html