Mostrando entradas con la etiqueta Carrera Espacial.. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Carrera Espacial.. Mostrar todas las entradas

viernes, 20 de marzo de 2026

Un país latinoamericano construirá un puerto espacial comercial. // La nueva carrera espacial y un boom nunca visto en la historia.

Un país latinoamericano construirá un puerto espacial comercial

Publicado:

El presidente de República Dominicana, Luis Abinader, anunció este viernes en su acto de rendición de cuentas en Santo Domingo, que el país caribeño concretó la firma para construir "un puerto espacial comercial" en la localidad de Pedernales.

Según sus declaraciones, la negociación se concretó luego de tres años de diálogos con la empresa estadounidense LOD Holdings. El mandatario indicó que esta infraestructura será "pionera" porque abre las puertas del país "a la economía espacial global". Además, detalló que el proyecto contará con "más de 600 millones de dólares de inversión", cita la prensa local.

Abinader afirmó que la base estará lista antes de mayo de 2028, cuando la República Dominicana enviará su primer cohete al espacio. El mandatario relacionó esta iniciativa con la llegada de empresas multinacionales y tecnológicas globales como Google y Nvidia, que, según dijo, ven en el país una plataforma segura para innovar, invertir y crecer.

Fuente:  https://actualidad.rt.com/actualidad/589365-pais-latinoamericano-construira-puerto-espacial-comercial

:::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::

 OPINIÓN | Innovación y otras yerbas

La nueva carrera espacial y un boom nunca visto en la historia

En el sector están surgiendo nuevas empresas que tienen promotores y detractores. Uruguay no es ajeno.


15.11.2024 14:06

En 1965, Gordon Moore, fundador de Intel, notó que el número de transistores que podían colocarse en un circuito integrado se duplicaba aproximadamente cada año. Extrapolando, formuló lo que se conoce como la ley de Moore.

Dicha ley dice que la capacidad de procesamiento de los computadores se duplica aproximadamente cada dos años, sin que aumente su costo. No es una ley de la naturaleza, es una observación práctica que demostró ser aproximadamente verdadera desde su origen hasta hoy.

En otras tecnologías ocurrieron fenómenos parecidos: en 2003 se completó la secuenciación del genoma humano, en un proyecto que costó del orden de los 3 mil millones de dólares. Veinte años después es una tecnología accesible a un costo de menos de 200 dólares.

En la década del 90’ el costo de poner 1 kg en órbita era de alrededor de 50.000 dólares, hoy cuesta 25 veces menos y sigue bajando.

El comienzo de la nueva era espacial está asociado a SpaceX, fundada en 2002 por Elon Musk. Después de varios fracasos transformados en aprendizajes, como todas las StartUps, en 2015 logró el primer cohete reutilizable, en 2020 comenzó los vuelos tripulados y hace pocas semanas logró capturar el cohete de lanzamiento del StarShip en el aire y acoplarlo a su torre de lanzamiento. Vale la pena ver el video. SpaceX tiene más del 50% del mercado de lanzamientos espaciales.

La ley de Moore, aplicada a los costos de poner en órbita un satélite, y a los costos propios del satélite, está impulsando una nueva carrera espacial. Veamos algunos ejemplos:

Relativity Space: dedicada a la fabricación de cohetes mediante impresión 3D.

Está desarrollando el cohete Terran R, totalmente reutilizable.

Rocket Lab: dedicada al lanzamiento de pequeños satélites. Su cohete Electron es uno de los más utilizados en el mercado de satélites pequeños.

Astra, Impulse Space, Hermeus, SpinLaunch son también nuevas empresas del sector. Por su parte Hermeus está desarrollando un avión supersónico para transporte capaz de alcanzar la velocidad de Mach 5. Varda Space Industries apunta a producir materiales en el espacio aprovechando la microgravedad.

El boom es tan relevante que Y Combinator, la aceleradora de empresas de mayor prestigio, ha publicado un aviso que vale la pena ver. El aviso apunta a atraer emprendedores con nuevas ideas en el sector aeroespacial. Y Combinator ya ha apoyado a empresas como Astranis, dedicada a satélites de comunicación de bajo costo; Inversion, que desarrolla cápsulas de reingreso orbital para transporte de carga; Orbit Fab, para el abastecimiento de combustible en el espacio y varias más.

En Uruguay no estamos ajenos al boom. Satellogic, con presencia global, tiene su fábrica en Zonamérica: decenas de satélites orbitan con la bandera uruguaya. Satellogic se dedica a las imágenes satelitales y apunta a integrar herramientas de Inteligencia Artificial para su procesamiento.

Su fundador, Emiliano Kargieman, escribe en su blog:

“Pronto, ya no dependeremos de analistas que procesen manualmente imágenes satelitales y las fusionen con otros datos auxiliares en flujos personalizados de procesamiento geoespacial para extraer las perspectivas que necesitamos. En su lugar, interactuaremos con grandes modelos de IA de Observación de la Tierra con acceso a imágenes en alta resolución y en tiempo real de nuestro planeta para derivar esas perspectivas.”

Otra iniciativa cercana es Tlon Space, empresa argentina que presentó un proyecto para construir un puerto espacial en Rocha, tal como informó Montevideo Portal aquí.

El proyecto de Tlon Space tiene sus detractores, que se basan en los riesgos ambientales propios de un puerto espacial. Sin dudas los riesgos existen, pero también existen las medidas de mitigación de riesgos, y los beneficios de ser parte de esta nueva era espacial.

Tomar la bandera de “todo vale”, o la bandera “todo lo que tiene riesgos debe ser evitado”, es fácil. Trazamos la línea y nos peleamos de un lado y del otro.

Lo difícil, pero totalmente necesario, es el análisis desprejuiciado de estos tres elementos para tomar una decisión final, que seguramente no le gustará a una de las partes embanderadas.

Fuente:  https://www.montevideo.com.uy/Confirma/La-nueva-carrera-espacial-y-un-boom-nunca-visto-en-la-historia-uc906600

miércoles, 15 de octubre de 2025

Algo desconocido en el espacio bombardea la Tierra con rayos cósmicos ultrapotentes.//La llegada de las Ondas Hulper - por Marielalero.

 Introducción:

Los astrónomos no conocen su origen

Algo desconocido en el espacio bombardea la Tierra con rayos cósmicos ultrapotentes.

Los científicos están registrando un bombardeo de partículas cósmicas con la energía más alta jamás registrada pero todavía no saben de dónde viene


Ilustración de rayos cósmicos bombardeando la Tierra. (ASPERA/Novapix/L. Bret)



La Tierra está sufriendo el peor bombardeo de rayos cósmicos de la historia de una fuente desconocida en el espacio exterior. Nunca antes hemos estado expuestos a partículas energéticas con este nivel de energía. Los astrónomos no saben qué y desde dónde nos están llegando, pero saben que debe estar mucho más cerca de lo que suponemos. Aunque el campo magnético de la Tierra nos protege de la mayoría, los rayos cósmicos pueden causar daños significativos a la salud humana, causando mutaciones y aumentando el riesgo de cáncer. También pueden interferir con las comunicaciones globales y los satélites, afectando seriamente nuestra infraestructura tecnológica.

 

El observatorio H.E.S.S. en Namibia —que cuenta con cinco telescopios y es gestionado por una colaboración internacional liderada por el CNRS de Francia, el Max-Planck-Institut für Kernphysik de Alemania y un consorcio de universidades alemanas— ha identificado electrones y positrones cósmicos con niveles de energía sin precedentesLos datos recogidos en un nuevo estudio han revelado que en las cercanías de nuestro sistema solar está sucediendo algo extremadamente violento y poderoso. “Es un resultado importante, ya que podemos concluir que los electrones cósmicos medidos probablemente procedan de unas pocas fuentes situadas en las cercanías de nuestro sistema solar, a una distancia máxima de unos pocos miles de años luz, una distancia muy pequeña comparada con el tamaño de nuestra galaxia”, explica Kathrin Egberts, de la Universidad de Potsdam y una de las autoras del estudio.

El análisis de los datos ha revelado una ruptura inesperada en la distribución energética de los electrones cósmicos. Este fenómeno sugiere la presencia de procesos extremos en nuestra región galáctica, cuyo entendimiento podría ofrecer información crucial sobre los eventos astrofísicos que los originan. Los niveles de energía detectados apuntan a que existen aceleradores de partículas cósmicas extremadamente poderosos relativamente cerca de nuestro sistema solar. Aunque los astrónomos todavía no pueden precisar de qué objetos se trata, es evidente que estamos hablando de fuentes energéticas de una magnitud colosal, mucho más allá de la energía que se genera en los procesos de fusión nuclear de las estrellas.

Un importante descubrimiento

Los rayos cósmicos consisten en partículas cargadas que viajan por el espacio, incluyendo electrones, protones y núcleos atómicos. Estas partículas nacen de eventos astrofísicos de alta energía, como las explosiones de supernovas, los púlsares y los agujeros negros. A diferencia de los rayos gamma, que viajan sin ser alterados por el espacio, los rayos cósmicos son desviados y afectados por los campos magnéticos presentes en toda la galaxia, lo que hace imposible determinar de manera precisa su punto de origen. como explica Egberts.

El observatorio H.E.S.S. ha logrado identificar electrones y positrones de rayos cósmicos que alcanzan energías de hasta 40 teraelectronvoltios (TeV), unos mil millones de veces mayor que la luz visible. Los telescopios detectan la radiación de Cherenkov, una luz tenue que se produce cuando una partícula cargada viaja más rápido que la luz en un medio como la atmósfera terrestre. Cuando los rayos cósmicos, ya sean electrones, protones o núcleos de átomos, entran en la atmósfera terrestre, interactúan con las moléculas del aire y generan una cascada de partículas secundarias. Esas partículas secundarias emiten la luz de Cherenkov, que los telescopios de H.E.S.S. son capaces de detectar y analizar.

Peligro potencial

Los rayos cósmicos pueden tener efectos negativos tanto a nivel individual como para toda la humanidad. Estos riesgos varían significativamente dependiendo del nivel de exposición y de las circunstancias.

 

A nivel individual, la exposición a rayos cósmicos provoca mutaciones en el ADN, lo que aumenta el riesgo de cáncer a largo plazo. Las partículas de alta energía también pueden afectar el sistema nervioso central, con efectos en la función cognitiva y la coordinación. De hecho, para los astronautas que realizan misiones fuera de la magnetosfera protectora de la Tierra, como en futuros viajes a Marte, la exposición a rayos cósmicos es una de las principales preocupaciones, ya que el daño a las células del cerebro podría afectar sus capacidades operativas durante misiones prolongadas.

 

Para la civilización, los rayos actúan contra la infraestructura tecnológica. La atmósfera y el campo magnético de la Tierra ofrecen una protección considerable contra los rayos cósmicos, pero cuando estas partículas de alta energía interactúan con la atmósfera, provocan efectos secundarios que alteran la ionosfera. Esta alteración puede causar interrupciones en las comunicaciones de radio de alta frecuencia y afectar el funcionamiento de los satélites. Además, los rayos cósmicos disparan fallos en sistemas eléctricos y electrónicos, incluyendo memorias, procesadores y sistemas de almacenamiento masivo.

Ilustración del campo magnético de un púlsar, uno de las posibles fuentes de estos rayos. (NASA Goddard)

Gran desafío

La detección de electrones y positrones con energías de varios TeV es un desafío significativo para los astrofísicos. Los instrumentos espaciales con un área típica de detección limitada a aproximadamente un metro cuadrado, no logran capturar suficientes de estas partículas de alta energía. Su abundancia disminuye a medida que aumenta su energía. Los telescopios en tierra, como H.E.S.S., aprovechan la cascada de partículas generadas en la atmósfera para inferir la energía y naturaleza de los rayos cósmicos originales. El reto aquí es diferenciar entre las lluvias provocadas por electrones y las causadas por protones, que son mucho más frecuentes. “Los bajos flujos a energías mayores de TeV limitan las posibilidades de las misiones espaciales para poder realizar mediciones," apunta Mathieu de Naurois, investigador del CNRS en el Laboratoire Leprince-Ringuet. "Por lo tanto, nuestra medida no solo proporciona datos en un rango de energía crucial y previamente inexplorado, afectando nuestra comprensión del vecindario local, sino que probablemente seguirá siendo un referente en los próximos años”.

 

El descubrimiento de estas partículas y sus niveles de energía tan altos refuerza la hipótesis de que en las cercanías de nuestro sistema solar hay objetos o eventos astrofísicos capaces de generar aceleraciones de partículas de una magnitud sin precedentes. Los responsables podrían ser supernovas, púltares o incluso agujeros negros, pero la falta de una señal directa y la difícil detección de estas partículas siguen siendo un gran obstáculo para desentrañar este misterio cósmico.



lunes, 20 de enero de 2025

A la luna: ¿Conviene invertir en el espacio?

 

A la luna: ¿Conviene invertir en el espacio?

Las compañías dedicadas al negocio de los cohetes, el turismo espacial y la fabricación de satélites han crecido exponencialmente desde finales de 2024. ¿Seguirá esta tendencia al alza? Algunos expertos son optimistas. Otros, en cambio, son escépticos.

Por: Mateo Navas | Publicado: Viernes 10 de enero de 2025 a las 10:19
  • T+
  •  
  • T-
  •   

Se llama New Glenn y es el cohete con el que el presidente ejecutivo de Amazon, Jeff Bezos, tratará de socavar el dominio de SpaceX. Esta nave de Blue Origin -compañía dedicada al transporte aeroespacial fundada por el empresario estadounidense- fue lanzada este viernes y fue catalogada por la prensa especializada como la “gran apuesta” que podría competir con la conocida empresa de Elon Musk.

Esto demuestra lo vibrante que está la industria espacial en Estados Unidos, un país que dejó en segundo plano el desarrollo de este sector durante décadas. Hoy, en cambio, está viviendo un nuevo auge gracias a las innovaciones del sector privado. Y eso lo sabe Wall Street, que ha premiado a las compañías que están creciendo en este sector.

2024 fue un año en el que el negocio espacial alcanzó la luna en términos de resultados. Sus números fueron tan positivos que llamaron la atención del mercado y hoy tienen a muchos inversores preguntándose si en 2025 tendrán la misma suerte.

Algunos datos: el año pasado, por ejemplo, la empresa Rocket Lab creció un 358 %, mientras que Intuitive Machines superó el 650 %. La empresa AST SpaceMobile, por su parte, incrementó sus acciones en bolsa más de un 350%. Todas estas firmas se dedican a servicios de lanzamiento, desarrollo de satélites y telecomunicaciones espaciales.

En resumen, fue un año clave para esta industria que, según algunos, tiene mucho potencial de crecimiento. Esto se debe especialmente a la próxima toma de posesión de Donald Trump como Presidente de Estados Unidos. El político republicano ha sido un ferviente impulsor de la nueva carrera espacial.

De hecho, la presencia de Elon Musk en el próximo gobierno -como director del Departamento de Eficiencia Gubernamental- ilusiona a muchos inversionistas de este sector no sólo porque es el fundador y propietario de SpaceX, la compañía de turismo espacial más conocida del mundo. Musk además creó Starlink, compañía que tiene un negocio clave en el espacio: el de proporcionar internet satelital de alta velocidad alrededor del planeta.

Sin embargo, el crecimiento de algunas de estas empresas ha sido tan abultado que muchos expertos miran con distancia este sector. Especialmente porque en el futuro cercano -sostienen-, las industrias con negocios más tradicionales y cotidianos serán las que atraigan más inversión por ofrecer retornos más estables.

Factor SpaceX

En los últimos 30 días, la empresa Rocket Lab ha rentado 25% en el Nasdaq. En ese mismo periodo, la compañía Intuitive Machines ha visto crecer sus papeles en un 69%.

Para Javier Mella, académico de la Facultad de Ingeniería y Ciencias Aplicadas de la Universidad de los Andes, estos buenos resultados responden a casos específicos. Por ejemplo, explica, “Intuitive Machines obtuvo un contrato de cinco años con una opción de extenderse por cinco años adicionales con NASA, valorizado en casi US$ 5.000 millones”.

En el caso de Rocket Lab, agrega, “las ventas de los últimos dos reportes trimestrales han sido sobresalientes y es probable que reporte un 2024 con ventas anuales creciendo algo bajo el 100% comparado a 2023”.

Emanoelle Santos, analista de mercados XTB Latam, ofrece otra perspectiva: “El lanzamiento del Falcon 9 de SpaceX ha generado entusiasmo en la industria, impulsando a empresas relacionadas como Rocket Lab, ya que SpaceX no cotiza en bolsa y los inversores buscan alternativas para aprovechar el crecimiento del sector”.

Y agrega: “El sector espacial está atrayendo un interés significativo de los inversores debido a su transición de ser un dominio exclusivo de los gobiernos a un modelo comercial liderado por empresas privadas. Rocket Lab e Intuitive Machines son ejemplos clave de cómo la innovación tecnológica y la capacidad operativa pueden generar oportunidades en un mercado en rápida expansión”.

¿Dónde invertir?

En vez de apostar por compañías específicas, existe una serie de vehículos que reúnen a distintas empresas dedicadas a esta industria. Uno de los más famosos, dice Mella, es el ETF Procure Space (UFO), que en los últimos seis meses ha rentado 50%.

En él, explica el experto, “encontramos que las principales inversiones están en empresas como Intuitive Machines (LUNR) y Rocket Lab USA (RKLB), pero también está Planet Labs (PL), Globalstar (GSAT), MDA Space (MDA.TO), EchoStar Corporation (SATS), SKY Perfect JSAT Holdings (9412.T) y la que es probablemente más conocida para el público general, Garmin (GRMN). Es interesante notar que algunas de éstas se transan en bolsas fuera de Estados Unidos, como Toronto y Tokio”.

 Houston, ¿tenemos un problema?

Javier Mella es tajante: “No es un momento para inversionistas con baja tolerancia al riesgo”. El académico dice que este es “un negocio altamente riesgoso, ya que dependen en gran parte directa o indirectamente de contratos con el gobierno. Entonces, en especial este año con un nuevo Presidente en EEUU, puede haber bastante volatilidad en el precio de las acciones”. A esto, dice, “hay que sumar riesgos regulatorios, de cambios tecnológicos, y competencia creciente”.

Santos coincide: “Invertir en la industria espacial presenta riesgos significativos debido a su naturaleza emergente, altos costos y desafíos operativos. Las empresas del sector enfrentan grandes gastos en investigación y desarrollo, con balances negativos sostenidos antes de alcanzar la rentabilidad, mientras que su dependencia de contratos gubernamentales las expone a cambios en prioridades políticas o recortes presupuestarios”. 

Fuente: https://dfmas.df.cl/df-mas/como-cuido-mis-lucas/a-la-luna-conviene-invertir-en-el-espacio

viernes, 27 de diciembre de 2024

Proyecto Hiperión - La Nave Espacial que permite que los Humanos colonicemos otros Sistemas Solares.

 



por Matt Williams
21 Noviembre 2024
del Sitio Web ElConfidencial

Versión original en ingles





Inteligencia artificial

Midjourney -Yazgi Demirbas Pech



El Proyecto Hyperion

está buscando ideas para construir

 la primera nave de generación de la humanidad

con la que colonizar planetas

fuera de nuestro sistema solar,

nave espacial que puede salvar a

la humanidad de sí misma...
 



El sueño de atravesar las profundidades del espacio y plantar la semilla de la civilización humana en otro planeta existe desde hace generaciones.

 

Desde que sabemos que es probable que la mayoría de las estrellas del Universo tengan su propio sistema de planetas, ha habido quienes han abogado por que las exploremos (e incluso nos establezcamos en ellas).

 

En los albores de la era espacial, esta idea dejó de ser materia exclusiva de ciencia ficción y se convirtió en una cuestión de estudio científico.

 

Desafortunadamente, los desafíos de aventurarse más allá de la Tierra y llegar a otro sistema estelar son innumerables.

A fin de cuentas, solo hay dos formas de enviar misiones tripuladas a exoplanetas.

La primera es desarrollar sistemas de propulsión avanzados que puedan alcanzar velocidades relativistas (una fracción de la velocidad de la luz).

 

La segunda implica la construcción de naves espaciales que puedan sustentar tripulaciones durante generaciones, lo que se conoce como una nave de generación (o nave mundo).

El 1 de noviembre de 2024, el Proyecto Hiperión lanzó un concurso de diseño para viajes interestelares tripulados a través de naves de generación que se basarían en tecnologías actuales y futuras.

El concurso está abierto al público y otorgará un total de 10,000 dólares a los conceptos más innovadores.

 

Project Hyperion es un equipo internacional e interdisciplinar compuesto por arquitectos, ingenieros, antropólogos y urbanistas.

 

Muchos de ellos han trabajado con agencias e institutos como la NASA, la ESA y el Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT).

 

Su concurso está patrocinado por la Iniciativa para Estudios Interestelares (i4is), una organización sin ánimo de lucro constituida en el Reino Unido dedicada a la investigación que permitirá la exploración robótica y humana y el asentamiento en exoplanetas alrededor de estrellas cercanas.

Si bien los conceptos para una nave espacial interestelar se remontan a principios de la era espacial, el interés en este campo ha crecido considerablemente en las últimas dos décadas.

 

Esto se debe en gran medida a la reciente explosión en el número de exoplanetas conocidos en nuestra galaxia, que actualmente se sitúa en 5.787 planetas confirmados en 4.325 sistemas estelares.

 

Esto se ilustra con conceptos como,

Estos conceptos aprovechan las naves espaciales a escala de gramos, la energía dirigida (láseres) y las velas luminosas para alcanzar velocidades de hasta el 20% de la velocidad de la luz, lo que les permite realizar el viaje en décadas en lugar de siglos o milenios.

 

 

Inteligencia artificial

Midjourney - Yazgi Demirbas Pech

 

 

Sin embargo, enviar naves espaciales tripuladas a otros sistemas estelares con suficientes pasajeros para establecerse en otro planeta es mucho más desafiante.

 

Como explicado en un artículo anterior, una nave espacial que dependa de métodos de propulsión conocidos o técnicamente viables tardaría entre 1.000 y 81.000 años en alcanzar incluso la estrella más cercana (Próxima Centauri).

 

Si bien algunos conceptos avanzados como los proyectos OriónDédalo e Ícaro teóricamente podrían llegar a Próxima Centauri en 36 a 85 años, los costos y la cantidad de propulsor necesario son prohibitivos.

 

La alternativa a estos conceptos de ir rápido es conformarse con el largo viaje, que puede durar siglos o incluso milenios.

 

Esto requiere una nave espacial de tamaño suficiente capaz de albergar a cientos (o miles) de seres humanos a lo largo de varias generaciones.

 

Para ahorrar espacio y reducir la masa de espacio de carga, las tripulaciones necesitarán cultivar gran parte de sus alimentos y depender de sistemas de soporte vital que sean de naturaleza bioregenerativa.

 

En resumen, la nave tendría que ser autosuficiente para que los pasajeros pudieran llevar una vida cómoda y saludable hasta llegar a su destino.

 

 

Inteligencia artificial

Midjourney - Yazgi Demirbas Pech

 

"Piense en la diferencia entre un dron y un transatlántico.

 

Los diseños anteriores de naves espaciales interestelares, como Orion, Daedalus e Icarus, son sondas no tripuladas que tienen el objetivo principal de recopilar datos científicos de los sistemas estelares objetivo, incluida la búsqueda de señales de vida",

...explica Andreas Hein, profesor asociado de ingeniería aeroespacial en la Universidad de Luxemburgo y científico jefe del Centro Interdisciplinario de Seguridad, Confiabilidad y Confianza, forma parte del Comité Organizador del Proyecto Hyperion.

"Por el contrario, las naves de generación están diseñadas para transportar una tripulación, con el objetivo principal de establecerse un exoplaneta u otro cuerpo celeste en el sistema estelar objetivo.

 

También tienden a ser mucho más grandes que las sondas interestelares, aunque probablemente utilizarían sistemas de propulsión similares, como la propulsión basada en fusión".

 

 

 

Naves de Generación

 

La primera descripción conocida de una nave de generación fue realizada por un ingeniero espacial, Robert H. Goddarduno de los "antepasados ​​de los cohetes modernos", quien dio nombre al Centro de vuelos espaciales Goddard de la NASA.

 

En su ensayo de 1918, "La Migración Definitiva", describió un "arca interestelar" que abandonaría el sistema solar en un futuro lejano después de que el Sol alcanzara el final de su ciclo de vida.

 

Los pasajeros estarían congelados criogénicamente o en estado de letargo inducido durante gran parte del viaje, excepto el piloto, a quien se despertaba periódicamente para dirigir el barco.

 

Goddard recomendó que la nave fuera propulsada por energía atómica si se implementaba la tecnología.

 

De lo contrario, sería suficiente una combinación de hidrógeno, oxígeno y energía solar. Goddard calculó que estas fuentes de energía permitirían a la embarcación alcanzar velocidades de 4,8 a 16 km/s, o aproximadamente 57.936 km/h.

 

A esto le siguió el famoso científico espacial y cosmólogo ruso, Konstantin E. Tsiolkovsky, también reconocido como uno de los "antepasados ​​de los cohetes modernos".

 

En 1928 escribió un ensayo en el libro "Russian Cosmism" titulado, 'El Futuro de la Tierra y la Humanidad', en que en el Capitulo 8 describía una Arca de Noé interestelar.

 

 

Concepto artístico

de una nave de generación.

Maciej Rebisz/Michel Lamontagne

 

 

En la versión de Tsiolkovsky, la nave espacial sería autosuficiente y la tripulación estaría despierta para el viaje, que duraría miles de años.

 

En 1964, un científico de la NASA, el Dr. Robert Enzman, propuso el concepto más detallado hasta la fecha para una nave de generación, conocida como Nave estelar Enzmann.

 

La propuesta pedía una nave de 600 metros de eslora empujado por un propulsor de fusión que utiliza deuterio como combustible.

Según Enzmann, esta nave albergaría una tripulación inicial de 200 personas con margen de ampliación a lo largo del camino.

En los últimos años, el concepto ha sido explorado desde diversos ángulos, desde el biológico y psicológico hasta el ético.

 

Esto incluyó una serie de estudios (2017-2019) realizados por el Dr. Frederic Marin del Observatorio Astronómico de Estrasburgo utilizando un software numérico hecho a medida (llamado HERENCIA).

 

En los dos primeros estudios, el Dr. Marin y sus colegas realizaron simulaciones que demostraron que una tripulación mínima de 98 (máx. 500) necesitaría llevar un banco criogénico de espermatozoides, óvulos y embriones para garantizar la diversidad genética y la buena salud a su llegada.

 

 

Inteligencia artificial

Midjourney - Yazgi Demirbas Pech

 

 

En el tercer estudio, el Dr. Marin y otro grupo de científicos determinaron que la nave que los transportaba necesitaría medir 320 metros de largo, 224 metros de radio y contener 450 m² de tierra artificial para cultivar suficientes alimentos para sustentarlos.

 

En resumen, estas propuestas y estudios establecen que una nave generacional y su tripulación deben traer "la Tierra con ellos" y depender de sistemas bio-regenerativos para reponer sus alimentos, agua y aire a lo largo de generaciones.

 

 

 

 

La Competición

 

Tal y como indican en su página Web, el concurso parte de la siguiente premisa:

"La humanidad ha superado la gran crisis de sostenibilidad del siglo XXI y ha hecho la transición a una era de abundancia sostenible, tanto en la Tierra como en el espacio.

 

La humanidad ha alcanzado ya la capacidad de desarrollar una nave de generación sin mayores sacrificios.

 

Una nave espacial interestelar sobrevuela un planeta helado en un sistema solar cercano.

 

Yendo más allá del examen clásico del problema de la propulsión interestelar y el diseño estructural de un viaje que durará varios siglos,

¿cuál podría ser el tipo ideal de arquitectura y sociedad del hábitat para garantizar un viaje exitoso...?"

Los participantes tendrán la tarea de diseñar la nave, su hábitat y sus subsistemas, incluidos detalles sobre su arquitectura y sociedad.

 

El Resumen del Proyecto describe otras Condiciones Límites importantes, incluida la duración de la misión, su destino y otras consideraciones importantes.

 

La duración de la misión es de 250 años desde el lanzamiento hasta la llegada al sistema estelar objetivo, lo que coincide con que la nave tenga una propulsión avanzada capaz de alcanzar una fracción de la velocidad de la luz.

 

Para garantizar la salud y la seguridad de la tripulación, el hábitat de la nave debe tener condiciones atmosféricas similares a las de la Tierra, protección contra los rayos galácticos, micrometeoritos y polvo interestelar (necesario para los viajes espaciales relativistas).

 

La nave también debe proporcionar gravedad artificial a través de secciones giratorias, pero,

"partes del hábitat pueden tener gravedad reducida".

El hábitat también debe proporcionar alojamiento y condiciones de vida dignas para 1.000 más o menos 500 personas durante todo el viaje.

 

El hábitat también deberá diseñarse de tal manera que pueda modificarse para satisfacer las necesidades cambiantes.

La estructura de la sociedad debe permitir variaciones culturales, incluido el idioma, la ética, la estructura familiar, las creencias, la estética, la estructura familiar y otros factores sociales.

 

La competición también considera la retención y pérdida de conocimiento en relación con la Tierra, que describen como "casi inevitable".

 

Durante todo el viaje, la población también debe tener acceso a productos básicos (ropa, alojamiento, etc.). La masa del hábitat debe ser lo más pequeña posible, fiable durante todo el viaje e incluir sistemas redundantes.

 

El destino objetivo de la nave generacional es un planeta rocoso en un sistema estelar cercano (como Próxima b).

 

En un giro interesante, el concurso destaca que este planeta tendrá un ecosistema artificial creado por una sonda precursora, al estilo del Proyecto Génesis.

 

Como resultado, las tripulaciones no necesitarán ninguna adaptación genética o biológica significativa para sobrevivir en ese ecosistema.

"Esta competición no tiene precedentes, es una verdadera primicia.

 

Hasta donde sabemos, es la primera vez que se lanza un concurso de diseño centrado específicamente en naves de generación.

 

Se basa en una investigación anterior de nuestro equipo, realizada desde 2011, que aborda cuestiones fundamentales como el tamaño de población requerido.

 

Esta competencia explora de manera única la compleja interacción entre las tecnologías de los buques de generación y la dinámica de una sociedad con recursos altamente limitados", explica Hein.

 

"La mayoría de los estudios se han centrado en los aspectos tecnológicos, como la propulsión y el soporte vital, mientras que a menudo tratan la tecnología de la nave y la sociedad a bordo como cuestiones separadas.

 

Este enfoque es comprensible dado el desafío de analizar estas interdependencias. Incluso recibimos el consejo de mantenernos alejados.

Nuestro objetivo es dar un paso inicial hacia la exploración y visualización de estas interdependencias.

 

Nuestro objetivo es ser Cayley en lugar de Da Vinci.

 

Da Vinci imaginó los aviones, pero Cayley concibió sus principios básicos de diseño que allanaron el camino para los hermanos Wright".


Fuente:  https://www.bibliotecapleyades.net/universo/exoplanets46.htm