miércoles, 23 de diciembre de 2020

Reportaje Cambio21: Estudio demuestra impacto negativo de las pantallas: Nativos digitales tendrían coeficiente intelectual menor al de sus padres.

 

Reportaje Cambio21: Estudio demuestra impacto negativo de las pantallas: Nativos digitales tendrían coeficiente intelectual menor al de sus padres

12 de Noviembre 2020


Por Catalina Reyes
 
El efecto negativo en el desarrollo neuronal de los jóvenes producto de las pantallas, se ha observado en países donde los factores socioeconómicos no han tenido mayores cambios.
 
Según un estudio del Ministerio de Desarrollo Social y la Familia, la Subsecretaría de Telecomunicaciones (SUBTEL) y VTR, el 86% de los niños entre 10 y 13 años asegura tener su propio celular que además utiliza para actividades recreativas. La tecnología ha llegado para quedarse, sin embargo, afecta de forma importante a los más jóvenes.“Simplemente no hay excusa para lo que le estamos haciendo a nuestros hijos y como estamos poniendo en peligro su futuro y desarrollo”, dijo el neurocientífico Michel Desmurget en una entrevista con la BBC.
 
En su último libro, “La fábrica de los cretinos digitales”, Desmurget, quien también es director de investigación en el Instituto Nacional de la Salud de Francia, asegura que el uso de aparatos electrónicos ha provocado que los nativos digitales sean la primera generación con un coeficiente intelectual menor al de sus padres. El estudio utiliza como referencia el “efecto Flynn”, que explica cada año el fenómeno de cómo el coeficiente intelectual de los jóvenes, superaba el de los adultos, según fue denominado por Richard Herrstein y Charle Murray en el libro​ “The Bell Curve”. ​

Estos resultados comenzaron a observarse a finales del siglo XX, donde se detectó un aumento constante del coeficiente intelectual a lo largo de todo el mundo. En promedio cada generación aumentaba tres puntos.

Factores importantes
 
Existen una serie de test para medir la inteligencia de los jóvenes, pero el más utilizado es la Escala de Inteligencia de Wechsler para Niños (WISC).
Esta es aplicada en Chile, y mide la comprensión verbal, la velocidad en la que se procesa la información y la capacidad deretención mental. Habilidades que se relacionan directamente, con aquello que Desmurget identifica que se ha visto perjudicado por el uso de pantallas, la memoria, la concentración y la cultura. Además, se debe tener en cuenta que el coeficiente intelectual se ve influenciado pordistintos factores relacionados con la calidad de vida del país, tales como la nutrición,sistema de salud y sistema de educación.
 
Sin embargo, en naciones donde estos se hanmantenido como Francia, Países Bajos, Noruega, Dinamarca y Finlandia, se observa deigual manera una tendencia negativa. Respecto a las conclusiones del estudio, Joanna Borax, neuróloga de Infancia y Adolescencia, y miembro del Directorio de la Sociedad de Psiquiatría y Neurología de laInfancia y Adolescencia (Sopnia), menciona que a pesar de que son muy tajantes, coincide con varios puntos. “Lo que sí está claro, es que la resolución de problemas es impresionantemente menor en los nativos digitales.
El uso de pantallas, hace que disminuyan los estímulos que llegan al cerebro. También tienen mucha menos inteligencia emocional y desarrollo del lenguaje”, explica Joanna.
 
¿Dónde se origina el problema?
Las causas de estos resultados, estarían relacionadas con que los niños y adolescentes que utilizan los aparatos electrónicos para actividades mayoritariamente recreativas y noeducativas. Esto último, conlleva a que haya una disminución en las interacciones familiares, disminución del tiempo dedicado a actividades como las tareas, la música, la lectura y el arte, sedentarismo, perjudica el sueño, debilitan el rendimiento académico,sobre estimulación de la atención, entre otras. El neurocientífico, explica a la BBC.
 
“Los principales fundamentos de la inteligencia de unapersona, es decir, lo que nos ayuda a organizar y entender el mundo, están amenazados psíquica y físicamente. La arquitectura cerebral se construye a medida que crecemos y sus características finales dependen de la experiencia que transitamos (...) Por ejemplo, se ha demostrado que el uso de video juegos de acción conduce a un engrosamiento en ciertas regiones motoras relacionadas con la manipulación del joystick o el procesamiento de recompensas, las mismas que se ven involucradas en la adicción”.
Otros estudios
 
En su libro, el neurocientífico francés cita otras investigaciones relacionadas con el uso de pantallas, “¿Puede la democracia sobrevivir al mundo digital?”, realizada por la Universidad de Stanford, la cual concluye que la democracia se ve amenazada por propaganda y distintos actores que hacen mal uso de estas herramientas, que además suelen no estar supervisadas por las compañías que las crean.
También plantea que para solucionarlo se debe partir desde la base y en conversaciones con distintas compañías tecnológicas. Se busca monitorear y analizar estas plataformas para identificar los problemas y resolverlos. Así mismo, la neuróloga Borax menciona que frente a test como los de coeficiente intelectual, siempre se debe tener en cuenta que existen muchos tipos de inteligencia y por lo tanto, esta es prácticamente imposible de medir. Teniendo en cuenta que esta materia es difícil de analizar a través de un test, por la cantidad de factores que pueden involucrarse como la motivación del joven en dicho momento o el trabajo de quien toma esta prueba.
Las ventajas de las pantallas
A pesar de que se conoce como estos aparatos podrían ser perjudiciales al desarrollo de los niños, los expertos señalan que estos también tienen beneficios. Uno de ellos es la conectividad, la cual se ha puesto a prueba durante la pandemia donde niños a lo largo detodo el mundo, lograron continuar su educación de forma remota.
“La posibilidad de tener acceso a la información es algo que maneja muy bien un nativo digital. No necesitan un entrenamiento para acceder a la tecnología, tienen una ventaja que solo depende de su interés el aprovechar, podrían tener un mundo a sus pies. Pero acá juega un rol importante la calidad del contenido al que acceden”, mencionó la experta.
De todas formas, la exposición continua a pantallas se considera algo más bien reciente y es por eso, que los efectos de estas continúan siendo analizados. Incluso, Desmurget explicó al medio británico que “todavía no es posible determinar el papel específico de cada factor, incluyendo por ejemplo la contaminación (especialmente la exposición temprana a plaguicidas) o la exposición a pantallas”.
Esta materia continúa siendo analizada y desde el año 2016, el estudio Adolescent Brain Cognitive Development (ABCD Study), evalúa cada dos años con resonancias la maduración cerebral de una población de 12 mil niños nacidos en la era digital.
Recomendaciones
Los primeros dos años son fundamentales para el desarrollo neuronal de los niños. Carmen Carevic, neuropsicóloga infantil, explica que a esa edad el cerebro funciona como esponja, absorbiendo todo a lo que se expone, señalando que no deberían hacer uso de ningún tipo de aparato digital. Además, reconoce que a pesar de que hoy hay un mayor uso, porque se está trabajando y estudiando de forma remota, los niños también copian el comportamiento de los padres, lo cual podría ser otra motivación para la utilización de pantallas.
 
“Yo creo que una hora diaria es bastante, eso es lo que estamos recomendando los especialistas, puede que haya niños que están acostumbrados a utilizar aparatos por más tiempo les cueste, pero debemos llegar a eso. Siempre debe ser regulado, independiente de la edad y los padres deben tenerlo en cuenta desde el nacimiento de sus hijos”, mencionó la psicóloga.
La Organización Mundial de la Salud (OMS) hizo una serie de recomendaciones en abril del año 2019, donde señala que hasta los cuatro años los menores pueden utilizar pantallas por máximo una hora, incluyendo juegos de computador y televisión.

De la mano de esto, se debe evitar el sedentarismo y potenciar la actividad física por un mínimo de 180 minutos al día, junto con 10 a 14 horas diarias de sueño.

Por su parte, la neuróloga Joanna Borax sugiere que “antes de los seis años no es recomendable el uso de pantallas de forma activa. Mientras que de forma pasiva, se debe hacer siempre con supervisión de los padres y como forma de apoyo a actividades presenciales, como por ejemplo, poner un video para enseñar a bailar”.
Asimismo, Desmurget cree que los jóvenes deben ser involucrados para que así entiendan hasta qué punto el uso de aparatos digitales es perjudicial para su desarrollo neuronal.

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