sábado, 17 de octubre de 2015

7 de Junio 2015 - Causas vinculares no resueltas aún en ésta vida - Respuesta a Aneleh - Marielalero.


Aneleh Domingo, 07/06/2015 a las 3:48 pm
Querida Mariela:
A veces, hay hechos concretos en nuestra vida cotidiana que nos hacen estar físicamente cerca de una determinada persona, sin que nos impliquemos en ninguna relación directa. Quizás esa persona no desea tener vinculación amistosa con nosotros. Y sin embargo, hay una insistencia en los hechos que se nos presentan, de forma involuntaria de nuestra parte, que nos hace una y otra vez pasar físicamente por lugares que le son habituales e inevitablemente tenemos mentalmente presente a la persona. ¿Puede que en casos así, estemos realizando una labor de acompañamiento o cuidado, sin ser plenamente conscientes de ello?
Por otra parte, quisiera dar las gracias, a la compañera Xypná, por sus reflexiones que acompañan una parte de lo comentado por tí, Mariela, en una respuesta anterior. Sus preguntas, me las planteo personalmente a menudo.
En cuanto al tema planteado por Jose Manuel, sobre lo que ocurre actualmente en nuestro país a nivel de oportunidades laborales, concuerdo en que no percibo soluciones reales. Estoy teniendo oportunidad de asistir a un curso obligatorio para desempleados de larga duración, allí nos reunimos personas de diferentes culturas, y se respira un ambiente de “más de lo mismo”, parece que quieren hacernos creer que cambiando el aspecto del CV, actualizando sus datos, etc. las oportunidades se abrirán ante nosotros. Pero las personas denotan un cansancio por la reiteración en sus vidas de falsas promesas que raya la desesperanza. Allí se ve cómo las medidas de los gobiernos muchas veces tienden a desunirnos, y caemos en sus trampas. Se crean divisiones en cuanto a la edad, la condición social y familiar, el tiempo que se lleva sin empleo, para poder acceder a determinados “planes de empleo” y lo único que se consigue es que unos se miren a los otros con envidia, con reserva, volviéndonos víctimas del sistema. Un día de regreso, venía pensando en lo bueno que sería que pudiéramos unirnos y crear nuestro propio negocio, tomar nuestras propias riendas, hay tantas personas valiosas y con tanta experiencia.
El otro día, participando en un encuentro deportivo infantil, tuve ocasión también de ver cómo los adultos utilizan a los niños para crear esas divisiones entre los propios seres humanos. Todo por estar utilizando una pista del barrio para una actividad programada de un par de horas. Unos padres miraban con rencor a otros, enviaban a sus propios hijos a molestar e interrumpir la actividad que se desarrollaba en la pista, sin ni siquiera interesarse en informarse directamente en la asociación vecinal que lo organiza. Era lamentable, triste. Sin embargo, tratamos de mediar, de que se razonara en bien de todos los niños, la monitora invitó a participar a esos otros niños que no estaban inscritos en la actividad, y terminaron jugando todos juntos… hasta que los padres llamaron a sus hijos para que dejaran de jugar con los otros, ya que habían llamado a la policía y ésta estaba llegando al lugar. No querían que los vieran jugando juntos.
Por último, quisiera dejar un fuerte abrazo lleno de cariño a Fefu, me dió alegría leer su comentario y saber que se encuentra bien.
Un gran abrazo de Luz
marielalero Lunes, 08/06/2015 a las 6:40 am
Estimada Aneleh,
Cuando se produce la distancia física y vincular en todo tipo de relaciones humanas, y la causa que lo produjo no fue resuelta armoniosamente por las partes implicadas, la causa vincular entre las partes queda abierta, es decir sin resolverse, de allí en adelante van a producirse muchas circunstancias de las más insólitas a las más obvias, para que la situación se defina y con ello se cierre el capítulo entre esas personas.
Hasta que ello se produzca es normal que las partes afectadas se mantengan unidas vibratoriamente, porque el problema existe y se piensan mutuamente de buena o mala manera. Energéticamente entre esas partes habrá fuerzas de atracción, esto los llevara a coincidir en puntos físicos de encuentros o acercamientos aparentemente casuales.
Ante hechos como estos, es aconsejable dejar que las coincidencias fluyan naturalmente, hasta que algún día la parte en conflicto tome la decisión de modificar su actitud, o de alejarse físicamente de aquellos lugares que son propensos a producir las coincidencias para sus acercamientos. Sea cual fuere la decisión la parte en conflicto fue clara en la ejecución de su voluntad y se la debe respetar.
Un fuerte abrazo
marielalero.

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